A mis 35 años estoy aprendiendo que en las relaciones amorosas, una cosa es lo que necesita tu EGO y otra muy distinta es lo que necesita tu ALMA.
La diferencia es abismal…
Estamos solteros porque, en el fondo, seguimos buscando una relación como las de los 2000: con cartas, llamadas largas, contacto físico, canciones dedicadas y visitas sin motivo.
Cuando el amor se sentía real y genuino… en ese tiempo no nos daba miedo enamorarnos.