Terminé de leer Aileen Wuornos: La Mujer Araña, de la colección Rostros del Mal, y me llamó mucho la atención porque recientemente la vi en la serie Monstruo: La historia de Lizzie Borden, de Netflix.
Fyodor Dostoevsky escribió una vez:
"Quiero hablar de todo con al menos una persona de la manera en que hablo de las cosas conmigo mismo".
Y creo que he estado buscando eso toda mi vida...
"The more you understand this world, the more you destroy yourself. That's why fools are happy, and intelligent people live in loneliness."
— Fyodor Dostoevsky
No me convertí en lectora porque quisiera ser más inteligente. Me convertí en lectora porque los libros me daban un lugar adonde ir cuando no había ningún otro lugar adonde ir.
Creo que, con el paso de los años, también cambian nuestros gustos y nuestra forma de ver las cosas. Aunque le tengo un cariño especial, no fue una lectura que disfruté demasiado, en este momento.
No se cuántas veces leí este libro en mi adolescencia y ya ni recuerdo cuándo fue la última. No recuerdo la edad exacta que tenía cuando encontré en el escritorio de mi mamá este libro. Empecé a leerlo por curiosidad, aunque no era un libro para mi edad.
Esta vez, sin embargo, me pareció un libro bastante lento, con muchos diálogos sobre religión y temas espirituales a los que, sinceramente, no les encontré mucho sentido.
Es un libro muy importante para mí por lo que significó en mi adolescencia, pero esta vez fue diferente.
Por eso, la historia de Aileen Wuornos me resultó particularmente interesante.
Y después de haberla visto en la serie, cómo dije, leer sobre ella me permitió conocer una versión mucho más amplia de su historia y separar un poco la ficción de la persona real.
Terminé de leer Aileen Wuornos: La Mujer Araña, de la colección Rostros del Mal, y me llamó mucho la atención porque recientemente la vi en la serie Monstruo: La historia de Lizzie Borden, de Netflix.
Lo que más me interesa de este tipo de libros no es solamente saber qué hicieron, sino tratar de entender qué había detrás de esas conductas, qué circunstancias pudieron influir y cómo una persona llega a cometer crímenes de esa magnitud.
La lista del juez, de John Grisham, gira en torno a un juez que lleva una vida aparentemente normal, pero que esconde un secreto muy oscuro. Jeri Crosby, hija de una de sus víctimas, lleva años investigando por su cuenta para descubrir qué ocurrió realmente con su padre...
Lacy Stoltz ya había aparecido en el libro El soborno, así que volver a encontrarla en esta historia me encantó. Esta vez, verla involucrada en la investigación de un juez asesino hizo que la historia fuera todavía más interesante.