Nadie habla del duelo que es el de aceptar que quizá algunas cosas que imaginabas para tu vida no van a suceder como esperabas, o quizá no van a suceder en absoluto. Y solo queda dejarlas ir en silencio
Solo Dios sabe cómo nos duele el corazoncito, todo lo que hemos callado y lo mucho que hemos intentado ser fuertes.
Él sabe de esas lágrimas que nadie vio, de esas noches donde fingimos estar bien y de esas batallas que enfrentamos en silencio. Que Dios sane cada herida que llevamos en el alma y nos dé la fuerza para seguir adelante 🤍
Todos se creen adultos y emocionalmente maduros hasta que les toca comunicarse con honestidad, pedir perdón sin excusas y reconocer que también se equivocan. La verdadera madurez no se demuestra con palabras, sino con la capacidad de hacerse responsable de lo que uno hace y dice.
Hay códigos que se respetan y límites que no se cruzan, incluso cuando nadie está mirando. La lealtad, el respeto y los valores se demuestran precisamente cuando tienes la oportunidad de hacer lo contrario y eliges no hacerlo.
Todo llega. El momento correcto, el trabajo nuevo, esa llamada, la persona indicada, el título, los años, los días, los viajes, todo lo bueno llega.
Todo tiene su tiempo.