Dios nuestro, iniciamos esta nueva semana con tu bendición. Sabemos que estás a nuestro lado, que nos bendices y nos recuerdas cada día tu gran amor. Danos salud para poder seguir enfrentando los retos que están por venir.
Dios nuestro, terminamos este día sabiendo que tú nos has acompañado y nos has dado tu bendición. Gracias por llenar nuestro corazón de tu gracia, por permitirnos vivir con esperanza y por ayudarnos a ser mejores seres humanos siempre.
Dios nuestro, gracias por llenárnos de ti, por desbordar todo tu amor en nosotros y por hacernos libres para vivir. Vamos a descansar sabiendo que tú has estado para nosotros en todo momento. Sigue abrazándonos con tu amor, sigue siendo nuestro refugio.
Dios nuestro, en este nuevo día queremos pedirte que sanes todas las heridas que hay en nuestro interior. Queremos ser libres para poder dar lo mejor de nosotros, para tomar decisiones inteligentes y construir relaciones sanas. Gracias por amarnos.
¿Eres capaz de bendecir a los que te dañaron? No es fácil, pero demuestra que tu herida cerró y que puedes mirar la cicatriz y decir con total tranquilidad: aquí dolió, pero también aquí sané.
Dios nuestro, que nunca nos cansemos de reconocer tu amor en nuestra vida. Que podamos todos los días sentirnos bendecidos por ti. Permítenos descansar con tranquilidad, en tus manos está nuestra vida.
No te canses de dar lo mejor de ti, no permitas que una dificultad te haga creer que es mejor abandonar y ser mediocre. Da lo mejor de ti en todo momento, es una decisión que marcará positivamente tu destino.