Un día dejas de ver estados, respondes tarde, desactivas el visto, no abres los chats, dejas de hablar en grupos, y ya no hay vuelta atrás, se convierte en un hábito y en un estilo de vida.
Hay que estar poco informado para creer que el problema de los test de antígenos es de las farmacias, nadie se acuerda de nosotros salvo cuando hay que buscar un culpable.