Cada persona que ha pasado por mi vida tuvo o tiene un propósito. Algunos se han ido, otros se han quedado y otros solo aparecen de vez en cuando. Algunos propósitos apenas los entiendo y otros ya los entendí. Todo para bien, pq de todo aprendo algo.
Mexican model Gabriela Rico Jiménez vanished after she named powerful people and said they were eating humans. She was never seen again.
She wasn’t raving. She was early.
لا تدعوهم يحكون لك قصصًا .
هذه التسجيلة تعود لـ35 عامًا مضت .
تُظهر كيف كان إسرائيل يعامل الفلسطينيين قبل عقود .
القمع لم يبدأ في 7 أكتوبر؛ إنه واقع استمر لأجيال .
Puerto Ricans protesting against privatizing public beaches and building multi-level private parking in front of the beach over a public park in San Juan. Corruption really is anti-environment and public goods.
7 hombres, SIETE vi4lando a una chica que no se puede defender porque está drogada y su único castigo ha sido escribir un ensayo.....
Bala les daba yo a esos 8 hijos de puta
El niño imputado por la muerte de su abuela, la escuela que dejó de pisar y el “a mis hijos los educo yo” 📝
La muerte de una abuela en Guaynabo es una tragedia. Hay una familia destrozada, un hermano herido y un joven de 16 años imputado por un crimen gravísimo. Ahora sabemos, además, que no estaba matriculado en el sistema público de educación y que durante años anteriores hubo ausencias prolongadas y referidos por esa situación.
No sabemos qué habría cambiado el desenlace de esta historia. Sería irresponsable afirmar que asistir a la escuela, por sí solo, habría evitado el crimen. Pero sí tenemos que preguntarnos qué ocurre cuando un menor se aleja de la escuela y las señales de que necesita ayuda no producen una respuesta capaz de alcanzarlo.
Ahí es donde el “a mis hijos los educo yo” se queda corto como propuesta para un país. Esa frase supone que todas las familias tienen tiempo, recursos, estabilidad y herramientas para hacerlo bien. No vivimos en ese país. Hay familias que necesitan apoyo, menores que crecen entre violencia o abandono y niños cuyos derechos no pueden depender de la suerte que tuvieron al nacer.
Y es muy fácil decir “el Estado no tiene por qué meterse” hasta que dos adolescentes enfrentan un embarazo para el que no recibieron orientación ni apoyo. Hasta que una infección de transmisión sexual requiere atención médica que se pudo haber prevenido. Hasta que ocurre un acto de violencia y exigimos que intervengan la Policía, los tribunales y el sistema correccional. ¿De verdad queremos que el Estado aparezca únicamente cuando llega la factura humana y económica de no haber actuado antes?
Las consecuencias nunca recaen solamente sobre una familia. Las viven primero los menores y las víctimas; después las asumimos todos como sociedad. Pagamos impuestos para sostener hospitales, servicios sociales, tribunales y cárceles. Por eso también tenemos derecho a exigir escuelas, educación sexual adecuada a la edad, apoyo a las familias e intervención temprana cuando un niño deja de asistir a clases o está en riesgo. 📚
Y sí: no hace falta tener hijos para tener voz en esta conversación. Si todos compartimos la responsabilidad de atender las consecuencias, todos podemos reclamar que se invierta en prevenirlas.
Los padres tienen una responsabilidad inmensa. También la tiene el Estado. Pedir que cumpla esa responsabilidad no es darle poder ilimitado ni quitarles a las familias su lugar. Es reconocer que ningún niño debería desaparecer de la escuela sin que a alguien le importe lo suficiente como para buscarlo.
Podemos llorar a esta abuela, acompañar a su familia y exigir justicia. También debemos hacernos una pregunta incómoda como país: ¿a cuántos niños estamos dejando solos antes de que sus historias lleguen a las noticias? 💔