Un día, cuando seamos viejitos, te miraré y te diré: ¿Ves? Sí eras el amor de mi vida. Y sonreiremos al recordar que siempre nos prometimos elegirnos, una y otra vez.
Si pudiera detener el tiempo
en cada beso, en cada abrazo,
donde no existan
despedidas ni relojes,
solo el latido compartido
de dos almas en calma.
Pero el tiempo sigue,
terco, imparable,
y quizá ahí reside la magia:
en saber que cada beso es único,
y cada abrazo, irrepetible.
—¿Por qué me miras así?
—Porque hay personas que uno conoce con los ojos, y otras que reconoce con el alma.
—¿Y tú me reconociste?
—Antes de saber tu nombre. Hay encuentros que no comienzan el día en que suceden. Tal vez nuestras almas ya se habían buscado mucho antes de que nuestros caminos se cruzaran.
⭐️💫
«Vive de tal forma que al mirar atrás no lamentes haber desperdiciado la existencia. Vive sin lamentar las cosas que has hecho ni desees haber actuado de otra manera. Vive con sinceridad y plenamente. Vive.»
"La rueda de la vida", Elisabeth Kübler-Ross
"Me gusta la gente sentipensante,
que no separa la razón del corazón.
Que siente y piensa a la vez.
Sin divorciar la cabeza del cuerpo,
ni la emoción de la razón".
Eduardo Galeano
"Querer a las personas como se quiere a un gato, con su carácter y su independencia, sin intentar domarlo, sin intentar cambiarlo, dejarlo que se acerque cuando quiera, siendo feliz con su felicidad".
- Julio Cortázar.
Somos libres de inventarnos a nosotros mismos. Somos libres de ser lo que se nos ocurra ser. El destino es un espacio abierto y para llenarlo como se debe hay que pelear a brazo partido contra el quieto mundo de la muerte y la obediencia y las putas prohibiciones.
Eduardo Galeano
Cada persona lleva el duelo como puede.
No como le dicen. No como esperan. Como puede.
Hay quien llora en voz alta y quien se rompe en silencio.
Quien necesita hablar de esa ausencia todos los días
y quien guarda el nombre en un cajón
porque pronunciarlo le desarma.
Hay quien recoge sus pedazos rápido
y quien tarda meses en entender
que la vida sigue aunque duela.
El duelo no tiene calendario.
No entiende de prisas ni de frases hechas.
No se cura con un “ya deberías estar mejor”.
Se atraviesa.
Se respira.
Se sobrevive.
Porque perder a alguien
no es dejar de quererle,
es aprender a quererle
de otra manera.
Y cada uno encuentra esa manera
cuando puede.
Como puede.
"Hace tiempo que nos dimos cuenta de que ya no era posible dar la vuelta a este mundo, ni remodelarlo, ni detener su desafortunado curso hacia adelante. Sólo había una resistencia posible: no tomarlo en serio". Milan Kundera