"Yo no sé mentir, y vos"
Hay una frase que escuché muchas veces este fin de semana: “Yo no sé mentir”.
Dicha con orgullo, como si fuera un escudo de nobleza. Y cada vez que la escuchaba, algo adentro mío se encendía.
Una vez mi terapeuta me dijo algo que me cambió la vida:
*“Héctor, ser sincero no es decir todo lo que pensás o sentís. Ser sincero es nunca decir lo contrario a lo que pensás o sentís.”*
Y ahí entendí todo.
Desde entonces elijo ir por la vida siendo honesto, pero no mostrando todas mis cartas. Porque aprendí que no todo el mundo es sincero. Hay gente que dice una cosa y hace otra. Gente que promete y desaparece. Gente que, cuando necesita algo de vos, se vuelve encantadora… y cuando ya lo consiguió, te suelta la mano como si nada.
Por eso, para mí, no se trata de mentir. Se trata de hacer más silencio.
Vivimos rodeados de personas que están al borde del colapso todo el tiempo, que necesitan una sola chispa para explotar en tu cara. Lo ves en los videos virales de peleas en la calle, de discusiones por política, de insultos por un choque tonto. Mucha cabeza quemada dando vueltas, mucho enojo suelto buscando dónde descargar.
En medio de todo eso, ser un “libro abierto” es peligroso.
No todo el mundo se merece entrar a tu mundo interno. No todo el mundo se ganó la llave de lo que sentís, de lo que te duele, de lo que soñás.
Hay gente hambrienta como tiburón, esperando que le pases la combinación de la caja fuerte de tu honestidad para usarla en tu contra, para manipularte, para tomar lo que les sirve y dejarte vacío.
Por eso, no te estoy diciendo que aprendas a mentir.
Te estoy diciendo algo mucho más importante:
Aprendé a *ocultar cuando hace falta*.
Ocultar no es traicionarte.
Ocultar es resguardarte.
Ocultar es cuidar lo que vale.
Ocultar es valorar tus propios sentimientos.
Mostrá tu verdad cuando del otro lado veas nobleza, coherencia, hechos. Cuando del otro lado haya alguien que no quiera arrancarte nada, sino construir con vos. Alguien que no use lo que le contás como arma, sino como puente.
La reflexión de hoy es simple:
🌟 *No regales tu transparencia a cualquiera.*
Ser sincero no es contarlo todo. Ser sincero es no traicionarte.
Cuidá tu caja fuerte interna. Abrila solo con quien te demuestre, con el tiempo, que también sabe ser honesto con vos.
al fin y al cabo, lo que todos necesitamos es que un otro nos escuche y nos pregunte, nos aloje, nos responda y nos habite. Y que sea mutuo, es decir, que el otro quiera lo mismo con nosotros. Sin este intercambio básico ningún vínculo es posible.
💀💰 DE QUE TE DIGAN: “NO PUEDES DARME LA VIDA QUE QUIERO”… A FIRMAR POR 55 MILLONES DE DÓLARES.
Hace unos meses, Ismael Saibari cobraba cerca de 19.200 euros semanales en el PSV. Según la historia que se hizo viral, su entonces novia terminó la relación porque él “no podía darle la vida de lujos” que ella quería.
Todo cambió con su fichaje por el Bayern Múnich.
Poco después, ella habría comenzado a enviarle largos mensajes pidiéndole perdón e intentando volver.
¿La respuesta de Saibari? El silencio.
En cambio, compartió una captura comparando los mensajes en los que ella le decía: “No puedes mantenerme” con los nuevos en los que le rogaba una segunda oportunidad.
😶🌫️ Si esta historia es real, el karma firmó el mejor contrato del verano.
La inteligencia puede refinar la crueldad. Por eso, creo que impresiona y emociona encontrarse con personas inteligentes que además son comprensivas y bondadosas.
Cada gol de Leo, a muchos, nos sigue acercando al niño que fuimos y ya nos somos. Leo Messi es el anclaje a un yo que ya no existe, pero en el que él permanece.