Alcancé a pensar que yo era el problema, que tenía un bloqueo emocional y por eso no sentía nada; pero de la nada llegó una persona que en unos cuantos días me hizo sentir tanto y tan bonito que recordé esa euforia de estar enamorado.
Y simplemente le mostré todos mis dibujos sin esperar una respuesta, solo para que entienda que cada trazo tiene una parte de mi; un pensamiento, una emoción, una sonrisa.
Porque para mí no es solo regalar un dibujo, es dar todo de mí.