Si en la temporada pasada de La casa del dragón dejaron mal parado a Daemon con una trama insulsa en Harrenhal, en esta tercera le ha tocado lo mismo a Aemond.
Es increíble como un showrunner patético y guionistas lamentables tienen la capacidad de vapulear a grandes personajes.
Finalmente, Rhaenyra Targaryen se cortó con los filos del Trono de Hierro, símbolo claro de rechazo, pese a la mística con su encuentro con el ciervo blanco...
Tiene gracia porque Aegon II se sentó en él como en el sofá de su casa 😂