La empresa que me contrate tiene que tener claro que cuando hay cosas incómodas por decir las va a escuchar muchísimas veces pero dicha de manera muy amable claro que si.
Nunca me va a dejar de parecer muy ridículo estar en la misma salita, esperando procedimiento con otros 10 manes, en batica azul, pelando nalguitas y estando nerviosos todos.