Al identificarnos con cuerpo y mente nos minimizamos a nosotros mismos al ser estos dos solo una expresión momentánea de lo que ultimadamente somos.
Estos son relevantes en su empleo como instrumentos hacia la realización en experiencia, no puramente conceptual, de esta realidad
Cada nivel de entendimiento tiene sus propias satisfacciones y retos.
Por ello, es difícil argumentar que uno es 'mejor' que el otro.
Todos y cada uno tienen su lugar, de otra manera, no existirían.
Aquellos que viven, o buscan vivir, en un estado o mundo futuro, no han entendido la esencia de la verdad y de la existencia.
La realidad es *ahora*, y todo lo que se trabaja y lo que es comprendido debe ser con mira hacia la realización de este significado.
Mente y cuerpo son solo instrumentos:
Emplearlos para el beneficio del Ser, este es su objetivo.
Creerlos de otra manera, identificándose con ellos, es el primer error que debe ser trascendido.
Uno no puede actuar libremente si se encuentra encadenado al miedo del dolor y la muerte.
Solo trascendiendo estos dos se puede actuar en liberación.
Este objetivo se trabaja todos los días y en todo momento.
Definitivos, ‘siempre’ y ‘nunca’, son palabras que por su significado no pueden aludir a la realidad.
Para la realidad no existen absolutos en cuanto a lo que debe o no debe de hacerse o lo que debe o no debe de pasar.
Todo depende del contexto.
Uno puede ‘hacer de todo’, pero no puede hacerlo todo.
Esto es, una cosa tras otra, enfocadamente, en periodos subsecuentes.
De hecho, es una de las características esenciales de la existencia:
Potencialidad infinita en actualización eterna.
No es que cuerpo y mente sean ‘malos’ o similar, al contrario, son una expresión del Ser.
El error está en creer que cualquiera de estos es el Ser, y no solo una de sus manifestaciones.
El Ser va más allá de toda forma o conceptualización que la mente pueda darle.
La verdad no se encuentra pensando.
La verdad se revela a sí misma a aquellos que la están buscando.
Esta es la esencia de la creatividad y de la inteligencia.
Anticipación y arrepentimiento:
Los grandes enemigos de la Realidad y mayores inclinaciones de la mente.
Solo aquel que puede trascenderlos puede realizarse a sí mismo y ver lo que es Real.
Ni el dolor ni el placer son suficientes justificaciones para hacer o no hacer lo que debe de realizarse.
Esto, en referencia al deber que solo nosotros sabemos que tenemos que hacer, no aquel impuesto por la sociedad o alguien más; llevado a cabo sin mira a ningún resultado.
Probabilidad es el ramo de la lógica.
Posibilidad es el ramo de la realidad.
Lo probable no siempre sucede y lo improbable a veces se presenta.
He aquí la falibilidad de la racionalidad, y como esta no puede ser confiada.
La Autentica Sabiduría viene de más allá de lo mental.
La auténtica belleza no está basada en la forma.
La auténtica belleza es la esencia de las cosas y los seres.
Poder verla más allá de su expresión en formas momentáneas y en todas sus gradientes, esa es la meta.
El auténtico conocimiento no se va aun y con la pérdida de la memoria.
También, es el mayor determinante de la felicidad y el comportamiento humano.
Aquel que lo prioriza, se encuentra entonces en un camino ascendente y trascendente.
En su atracción por las dualidades, es la mente la que hace las cosas ‘buenas’ o ‘malas’.
En verdad, la realidad es no-dual, sin ‘malo’ o ‘bueno’, solo lo que *es*.
”Sin deseo y sin apego” es la única respuesta potencial a esta realización.
La primera tarea, para aquel que quiere Autorrealización, es el Autocontrol
Mas precisamente, la trascendencia del deseo o la aversión de los sentidos por los objetos
Cada batalla ganada en este objetivo conduce a mayor poder en este aspecto, y con ello también Autoconocimiento
La trascendencia del mundo no necesita de su escape o evitación
Requiere de completa aceptación y agradecimiento en todas sus facetas:
Placer y dolor, frio y calor, honor e insulto, felicidad y tristeza
Sentir todo lo que nos llega, plenamente, sin apego o aversión, nos libera
El mayor determinante de comportamiento humano no viene del cuerpo ni la mente.
Esto viene de algo mas allá, por encima incluso de la intuición y del intelecto.
Algo que una vez que es ganado se queda con nosotros indefinidamente.