yo te lo explico tranquilo
no creo en conspiraciones de las élites en Davos planeando amargarnos el desayuno. soy más de navaja de hanlon y de emergencia sistémica: tenemos un sistema burocrático que ha alcanzado tal nivel de disfuncionalidad orgánica que solo sabe generar micro-fricciones para justificar su propia existencia
pero lo que de verdad da vértigo es el mensaje subyacente. el tapón atado es la materialización del nanny state. es el Estado asumiendo por defecto que eres retrasado
en lugar de sostener una 'high-trust society' basada en la libertad individual, la educación y la responsabilidad, el sistema claudica. y claudica porque sabe
perfectamente que esa cohesión cívica está rota. Y está rota en gran parte, porque llevamos años diluyendo la población con gente que ha sido educada fuera de nuestros estándares cívicos y de convivencia
como el Estado asume que ya no puede confiar en que tires el puto tapón a la papelera por civismo, te lo ancla físicamente a la botella. te trata como a un niño de tres años con un vaso antigoteo. el sistema te impone una restricción mecánica a ti porque ha fracasado en su tarea de mantener un estándar civilizatorio en la población general
y no solo te lo impone, sino que encima lo hace mal y de forma estúpida
me llena de una pena inmensa ver cómo la gente no solo traga con esta basura, sino que encima se enorgullece de defenderla
nos estamos acostumbrando a asimilar la decadencia. nos acostumbramos a tolerar la estupidez en lo pequeño, el tapón que estorba, la pajita que de cartón que se deshace, el termostato capado por decreto en plena ola de calor causando pérdidas mayores que las que pretenden mitigar
el problema es que cuando tu cerebro asimila que es "normal" que los objetos cotidianos dejen de cumplir su función básica, terminas asumiendo como "normal" que la red de Cercanías se caiga a trozos cada martes, que esperes meses para que te atienda un especialista o que te confisquen medio sueldo para recibir servicios del tercer mundo
si toleras y justificas que te traten como a un inútil incapaz de reciclar un trozo de plástico, acabarás tragando con la incompetencia absoluta de las
instituciones en todo lo demás
el colapso de la democracia liberal no llega con una explosión ni con tanques en las calles. llega el día en que la población se convence a sí misma de que es normal beber de una pajita de cartón
Maturing is realising that absolutely nothing of substance is happening here.
A false pressure valve is being released, to reset public anger so as to buy additional years of time to implement an agenda that was decided long ago, elsewhere. The frontman is utterly expendable.
Me entristece, aunque no me sorprende, cuánta gente no ha entendido mi post de esta mañana sobre la “política sin romance”. España es un país de letras, sin tradición de análisis ni formal ni cuantitativo.
Lo explico de otra manera.
Uno: si con Zapatero el PSOE hubiera tenido más diputados en Castilla y León que en Cataluña, el Archivo se habría quedado en Salamanca.
Dos: si el PP hubiera tenido más diputados en Cataluña que en Castilla y León, Aznar lo habría trasladado a Cataluña.
La idea es sencilla: las decisiones políticas responden, ante todo, a intereses electorales. Las justificaciones son eso, justificaciones. El motivo es claro. Quien ignora esos intereses no llega a liderar su partido, y un partido que obvia esos intereses no forma gobierno.
Nos gusta creer que votamos de forma desinteresada e idealista. No es así. Ni en España ni en ninguno de los casi 200 estados del mundo. Como un demócrata no puede llegar a la Casa Blanca sin ganar Michigan, en Estados Unidos no te puedes comprar un BYD. Es exactamente lo mismo que el Archivo de Salamanca.
Por eso mi análisis no justifica en ningún momento recortar el poder de los votantes catalanes. Los catalanes eligen a sus diputados, y es lógico que estos defiendan lo que consideran sus intereses. Es más, Cataluña está infrarrepresentada en el Congreso, así que ni siquiera cabe alegar que pese más de lo que le correspondería en cualquier sistema sensato.
Mi post solo señala una cosa: sin entender que el camino del PSOE hacia el gobierno pasa por Cataluña, no se entiende la política española. Los muchos que me han insultado, atribuyéndome intenciones aviesas, delatan sus propias ansiedades más que cualquier otra cosa.
Mi análisis tampoco predice que, con una Cataluña independiente, la derecha gobernaría siempre en España. La posición de los partidos es endógena. Sin Cataluña, los partidos de las 16 comunidades restantes se reubicarían en el espectro ideológico y, en ese nuevo escenario, la derecha no tendría por qué ganar. Ese razonamiento no vale para la situación actual, porque al PSOE le sale más barato entenderse con Junts y ERC que reposicionarse en el resto de España.
Y no, lo siento: reformar la ley electoral no cambiará nada. La realidad, guste o no, es esta. Primero, en 2023, el bloque territorial (ERC, Junts, EH Bildu, PNV, BNG, CC, UPN, CUP, NC y Teruel Existe) obtuvo el 7,9% de los votos y el 8,0% de los escaños. Está, pues, en su nivel de representación casi exacto, aunque con grandes desigualdades internas: la CUP, con casi el doble de votos que UPN, se queda fuera del Congreso, mientras que la formación navarra logra un escaño.
Segundo, PSOE y Sumar obtuvieron el 44,0% de los votos y el 43,4% de los escaños, de nuevo, casi a su nivel de representación exacto.
Tercero, el único bloque sobrerrepresentado es la derecha nacional (PP y Vox): el 48,6% de los escaños con el 44,5% de los votos.
El 99% de quienes proponen reformar la ley electoral para recortar el poder nacionalista está diciendo, en realidad, lo siguiente: que el 51,9% de los españoles que votó al bloque territorial o al de izquierdas no puede gobernar, pese a poder pactar entre sí, y que debe ceder el gobierno al 44,5% de la derecha mediante algún artilugio electoral. Artilugios que, además, fracasarían en el 99% de los casos, porque es facilísimo sortearlos con partidos instrumentales.
Esto no solo es injusto. A largo plazo, además, sería contraproducente.
El problema del nacionalismo catalán está, en lo esencial, resuelto. Lo ha matado la inmigración masiva (a la que yo me he opuesto por otros motivos). Los “nuevos catalanes” no hablarán catalán fuera de la escuela, por más miles de millones que la Generalitat gaste en lo contrario, ni se sentirán nacionalistas y, por tanto, muy pocos votarán a ERC y casi ninguno a Junts. De hecho, en términos electorales, el nacionalismo catalán atraviesa su peor momento desde 1907.
Y, casi más importante, esa misma inmigración ha creado AC, que crecerá en los próximos años absorbiendo el voto nacionalista, y con la que el PSOE/PSC no podrá pactar jamás.
Pero hay algo más de fondo. Quienes piden reformar la ley electoral ofrecen la típica solución castiza: en lugar de afrontar el problema real, que el PP es un partido de inútiles incapaz de elegir líderes y construir una hegemonía electoral, prefieren el apaño legislativo. La ironía es redonda: la derecha nacional es mediocre porque sus votantes, al exigir cambiar una ley electoral que ya les favorece, demuestran su propia mediocridad intelectual.
La política siempre es sin romance.
Adjunto una conferencia mía en la que explico todo esto en detalle.
https://t.co/d4XaTCWx2t
@Ma_WuKong Si la infraestructura de Suiza te parece "pueblerina" es porque en su mayor parte conecta precisamente eso, pueblos. O el equivalente a pequeñas capitales de provincia. No todo son puentes con leds y autopistas de diez carriles.
🚨 La criminalidad sube en España con un fuerte repunte de los homicidios y los asesinatos consumados y de las agresiones sexuales con penetración https://t.co/eLnoJJBiij
No recuerdo a nadie que cobrando un sueldo bajisimo de los que se pagan en España, crujido a impuestos, con un alquiler que se lleva la mitad de lo que gana, con la sanidad y transporte colapsado, y sin poder armar una familia, me diga que el gran problema de su vida, es el cambio climático.