@paisencaos Yo lo conocí en la empresa donde trabajé y el era gerente general.
Un gran tipo, organizado, denegaba funciones y siempre enfocado en la mejora continua.
Incluso él mismo me entrevistó para un cargo y me dió la oportunidad de ascender de acuerdo a mi desempeño.
Esperemos...
Si vives en Miraflores, San Isidro, San Borja, Surco, Lince o Barranco, este dato es para ti:
Tu distrito tuvo más del 22% de ausentismo en primera vuelta.
Cada vecino que no fue a votar le regaló terreno a quienes sí fueron.
El 7 de junio la diferencia la hacen los que se quedan en casa convencidos de que su voto no importa.
Sí importa. Más que nunca.
Sal a votar. Lleva a alguien contigo. 🇵🇪
DELATADO POR SUS CAMARADAS Y DESENMASCARADO POR UN PATRIOTA.
vive en un depaetamento valorado en 300 a 500 mil dolares y su hija en colegio con pension de S/. 4,000 mensuales.
Pero busca el voto de gente que vive en chozas y cerros y que sus hijos estudian en colegios de esteras.
Ahi, a esa gente humilde engañan estos ¡SÁTRAPAS!
Como inmigrante, no puedo oponerme a la inmigración porque esa vía fue la que me dio la oportunidad de llegar a Suecia y hacerme ciudadano.
Pero lo hice de forma legal.
Por los canales que había disponibles.
Y tuve que esperar casi dos años por una decisión de Suecia, más un año adicional en que me encontraba en un limbo migratorio, sin papeles ni documentos.
Suecia se tomó su tiempo, como debe ser.
No sé cuánto indagó o buscó, pero no me admitió de inmediato.
Yo no estoy en contra de la inmigración, pero tampoco tengo que aceptar convivir con gente que no sabe convivir, que quiere cambiar las normas suecas y que quiere vivir del gobierno, que es, a fin de cuentas, vivir de mis impuestos.
Yo no soy como esos inmigrantes.
Pero tampoco soy nada especial.
Un tipo que nació en un solar de mierda, en un sistema de mierda, con una política de mierda, rodeado de mierda, pero que entendió que para no oler a mierda había que superarse y alejarse de la mierda.
Yo trabajo.
Yo pago impuestos.
Yo cumplo con las leyes.
Yo no cometo delitos.
Yo no jodo la paz de nadie.
No vengas a joderme mi existencia entonces.
Ni con velos ni con trapos.
Ni con prohibiciones de comida o vestuario.
Ni con ritos satánicos ni trabajos de brujería.
Ni con la música estridente en todas partes ni ensuciando mi entorno.
Ni usando la calle como baño ni como desagüe de tus desechos corporales.
Ni robando ni violando.
Ni molestándome con tu reguetón o tu ópera si invade mi espacio privado.
Ni creyendo que sigues en la selva, en una cueva o en una tribu perdida.
Porque entonces yo, como inmigrante, cierro los ojos y pienso primero en que soy ciudadano, que me lo gané, que lo luché y que protegí mi estancia en este país para recibir un privilegio. Porque créeme, salir de Cuba, vagar por ahí y terminar siendo ciudadano del primer mundo, ya sea en Estados Unidos o Australia, o ciudadano de cualquier otro país que te abra sus puertas sin tener que hacerlo, en Uruguay, Chile o Angola, es un PRIVILEGIO.
Y seré yo el primero que se oponga a que tú llegues a este país a cagarlo todo, a joderlo todo y a que los nacidos aquí me echen a mí en el mismo saco donde solo deberían estar las ratas humanas que se sienten con derecho a exportar su subcultura, sus trastes mentales y sus enfermedades espirituales.
El 85% de los refugiados del mundo son musulmanes. Ni uno solo de los 56 países musulmanes está acogiendo refugiados.
11 de estos se encuentran entre los más ricos del mundo. Si el Islam es tan grandioso, ¿por qué los musulmanes no cuidan de los suyos?