.@pedroferriz3 tienes una fijación bastante lamentable con agredir y descalificar mujeres. Lo más hipócrita y grave es que cuando se trata de tu esposa exiges respeto absoluto, pero cuando una mujer no te gusta políticamente te parece válido llamarla “chamaca”, minimizarla y hasta meterte con su familia.
No eres periodista. Lo que haces se parece más al comportamiento de un influencer mal hecho: provocación, insultos, ataques personales y espectáculo para conseguir atención.
Y sí, también voy a decirlo: resulta difícil encontrar a alguien que te conozca bien y hable bien de ti, incluso dentro de tu propio entorno familiar. Quizá deberías preguntarte por qué.
Has construido además una reputación de estar dispuesto a decir prácticamente cualquier cosa cuando hay dinero.
Hoy representas una la peor expresión del pseudoperiodismo mexicano: mucho escándalo, muy pocas pruebas y cero rigor.
Una auténtica basofia.
Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.
Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna. El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza.
Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación.