Es fácil pensar que amar a tus hijos significa darles más cosas: ropa más bonita, un nuevo iPhone, las vacaciones de ensueño. Pero si todo lo que damos a nuestros hijos son cosas, les estamos preparando para repetir los mismos errores financieros que nosotros cometimos.
El precio invisible de un préstamo
1.- Cuando un préstamo se disfraza de oportunidad , muchas veces financiamos emociones momentáneas con intereses opuestos
2.- Cuando el préstamo se convierte en un parche emocional: amigos un préstamo no sana una herida emocional
El peligro de las heridas sin curar es que se disfracen de discernimiento
El discernimiento no es sospecha envuelta en espiritualidad; es amor anclado en la verdad.