@pablozona El futbol es una práctica donde el núcleo consiste en operaciones humanas, por lo tanto no puede alcanzar verdades como las de la ciencias "naturales", pero eso no significa que no sea racional y que por lo tanto sea "sentimiento". Esa dicotomía heredada del romanticismo alemán.
@pablozona La racionalidad científica no es la única que hay, pero eso no significa que el fútbol sea irracional ¿Y cómo el sentimiento iba a captar el "irracionalismo"?
💔Pep Guardiola:
“People think football gives you everything. The trophies, the nights under the lights, the songs from the fans… and yes, it gives you beautiful moments. But football also takes. It takes time. It takes peace. It takes pieces of you that you don’t even realise are disappearing.
For many years, I was obsessed. Completely obsessed. I woke up thinking about football, I slept thinking about football. Even when I was sitting with my family, mentally I was somewhere else — thinking about tactics, training, pressure, the next match, the next title. I gave everything to this game. Maybe too much.
There was a moment in my life when my wife looked at me and said, ‘You have to choose. Football or us.’ And the truth is… I chose football.
At that time, I believed I was doing the right thing. I told myself this was my passion, my responsibility, my identity. But passion can become addiction when you forget the people who love you outside of your work.
You win trophies, and everyone celebrates you for one night. Then the next morning, they ask what comes next. Another game. Another title. Another sacrifice. Football never says ‘enough.’ It always asks for more.
And one day, I looked around and realised the people I loved were growing older while I was standing on the touchline shouting about a misplaced pass. My children were becoming adults. Time was moving. Life was moving. And I was missing it.
That hurts more than losing any final.
Now I understand something I didn’t understand when I was younger: there is life beyond football. Real life. Quiet mornings with your family. Conversations without pressure. Laughing at dinner without thinking about the weekend’s lineup. Being present. Truly present.
Football gave me everything professionally, but family gives me something football never could — peace.
So yes, maybe it is time to stop for a while. To rest. To breathe. To wake up without pressure in my chest. To be a husband. To be a father. Not a manager. Not a genius coach. Just a man with the people he loves.
Because in the end, when the stadium lights go dark and the crowds go home, you understand something very simple:
Love matters more than football.
And for the first time in many years… I am ready to choose that.”
" Advertid que por una de cuatro cosas llega un hombre a saber mucho: o por haber vivido muchos años, o por haber caminado muchas tierras, o por haber leído muchos y buenos libros, que es el más fácil, o por haber conversado con amigos sabios y discretos, que es el más gustoso."
Baltasar Gracián, el Criticón, crisi VII, 3ªparte.
He escuchado muchas veces que un equipo ha tenido muchas ocasiones y el contrario solo una, pero el buen definidor la ha metido y el otro sigue errando. Pero el entrenador se va contento por haber tenido muchas ocasiones. Aquí el criterio cualitativo ya no importa.
Por alguna razón, en la valoración de los entrenadores sobre si su equipo ha merecido ganar, se suele utilizar el criterio cuantitativo de las ocasiones de gol. En general es un buen indicativo, pero ojo, porque aquí hay que introducir quién las tiene, el criterio cualitativo.
Evidentemente se da una dialéctica intra-equipo a la hora de beneficiar los procesos de unos sobre otros, que en el límite puede llevar al cambio de los patrones generales, pero es indispensable que tus jugadores adelantados encuentren situaciones favorables para sus capacidades
Es decir, se suele atender mucho a los contextos de ejecución que beneficien a los jugadores en zonas atrasadas-medias y no tanto a los que benefician en las zonas adelantadas.
En general, el entrenador se desvincula de esa última definición, independientemente de quién la tenga. Cuando probablemente generar el contexto para que el que tenga la ocasión la tenga en las mejores condiciones es uno de los criterios fundamentales.
@ManuAdriancoach Sí, añadiría que hay que tener en cuenta que los jugadores no son sustancias inmóviles, sino que están sometidos a su vez a los contrarios y a sus propios compañeros. Por eso, el jugador tiene que estar también en constante re-adaptación.
Pero en el reverso de los entrenadores idealistas, están los que consideran que el entrenador "no hace nada", serán los jugadores los que estén confeccionando las relaciones, como si el entrenador fuese a reflejar en un papel y su intervención fuese la de un transcriptor.
Un equipo que esté fosilizado en sus esquemas, es en general carne de cañón, si bien puede ser dominante durante cierto tiempo, como no tenga la capacidad de re-adaptarse caerá.
El entrenador es un elemento activo y conformador del desarrollo de un equipo, si bien su forma de intervenir no es la de los jugadores (evidentemente).
Los planes del entrenador quedan siempre desbordados por el propio desarrollo del partido y en este sentido es tarea también del entrenador que el equipo se esté transformando continuamente para reajustarse a las necesidades que impone el rival.
@msarmientoc0 En el alto nivel diría que en general sí, porque ganar manda, sin embargo a nivel amateur, sigue habiendo mucho de esto. El clásico equipo que sube de una categoría a otra y se empeña en seguir haciendo lo mismo sin transformar los patrones y palma una tras otra.
"Jugar bien" no es lo mismo que" jugar bonito", el primero es un criterio estético, el segundo viene determinado por los propios resultados de las acciones que van aconteciendo. Los entrenadores continuamente equivocan estos dos planos.
Para algunos, que entienden que entrenar es desarrollar, plasmar su "idea de juego", jugar bien tendrá que ver con que esos patrones pre-establecidos se reflejen en el partido, independientemente de que sean patrones con éxito. Como cuando Paco Jemez con el Rayo perdía 0-5
Y ese "jugar bien" tiene una relación directa con ganar, si hay distinciones es porque dejamos de lado ciertos aspectos que suponemos están fuera de control (aunque muchas veces esto resulta muy confuso).
Lo bonito y lo feo, son perspectivas subjetivas, que si no van acompañadas de criterios que desborden ese plano, no valen mucho. Y esos criterios responden a parámetros racionales (con esto no quiero decir científicos) del juego.
Cualquier entrenador que siga preso de una estética subjetiva del juego, no podrá ser buen entrenador, por cuanto ser buen entrenador requiere atender a algo que ya no es subjetivo sino que viene dado fuera, y que hay que conformar con el objetivo de conseguir ganar.