Esta mañana estaba pagando unos pastelitos, miro hacia atrás y veo un tipo de aspecto indigente que me dio sendo susto (traté de disimular). La cuestión es que apenas habló se me fue el susto, dijo “buenos días caballero, por favor me da un café”.
Ah, mira…qué buena dicción.
Detesto decirlo, pero una mujer que trabaja más de 40 horas a la semana y se encarga de todo sola, no va ser la mujer suave y femenina que quieres que sea, porque está en modo supervivencia. Así que, si no puedes aligerar la carga, al menos no se la hagas más pesada.