me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
Dios, si mi destino es caminar sola por mucho tiempo, entonces también dame la fuerza para no sentirme vacia cada vez que veo a otros siendo amados como yo quisiera serlo.