Muchos hombres dicen que quieren una buena mujer… hasta que la tienen enfrente. Porque una buena mujer no se conforma, no persigue, no tolera migajas y no se queda donde no hay dirección. Ahi es donde muchos no están a la altura: porque tenerla implica dejar la vida cómoda, dejar de darle la vuelta a todo y empezar a responder como adulto.