A la izquierda tenemos la casa de Román Carrasco, una humilde vivienda ubicada en el Barrio Río Abajo en Humacao donde se grabó el cortometraje “Debí Tirar Más Fotos” y que se ha convertido en el decorado habitual de los conciertos de Bad Bunny (foto a la derecha).
La foto de la izquierda representa valores férreos, humildad, lucha y tradiciones puertoriqueñas. La imagen de la derecha representa clasismo, postureo, infamia, obscenidad y vergüenza.
Por cierto, el dueño de la casa original presentó una demanda contra el artista y sus productores alegando enriquecimiento injusto. La acción civil, radicada ante el Tribunal de San Juan, reclama $1 millón por daños y angustias, y $5 millones adicionales por el uso de la propiedad y enriquecimiento ilícito.
Benito hueles a esmegma y a sobaco