A mí no me preocupa la versión que otros cuenten de mí ni cómo decidan pintarme. Yo sé con quién fuí luz y con quién tuve que defenderme. Mis actitudes fueron respuestas, nunca ataques. Cada quién carga con su conciencia, y la mía duerme tranquila.
Nunca tuve y nunca tendré mal corazón para odiar a nadie, a quien me hace sentir mal, le sonrío y sigo mi camino, porque sé que el tiempo pone a cada quien en su lugar.