No hay nada que reparar con alguien que nunca reconoce lo que hizo y prefiere señalar tu reacción antes que asumir la responsabilidad de sus acciones. Suelta esa mięrda: no puedes sanar un vínculo con quién se niega a ver el daño que causó.
Wow, la cantidad de groserías, insultos y cosas tan hirientes que puede decir una persona cuando está enojada, escuchar todo eso duele y se queda contigo🙁
Jamás entenderé la falta de sensibilidad de algunos ante los sentimientos ajenos. Lo que para ti puede ser insignificante, para otro puede significar un mundo. No se trata de cargar con emociones que no te corresponden, sino de respetarlas y tener un mínimo de consideración.
Mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y que se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías y en ese momento, mi paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión.