La Iglesia Católica no es una sola Iglesia, sino una comunión de 24 Iglesias sui iuris. Además de la Iglesia latina, existen 23 Iglesias orientales católicas que conservan ritos, tradiciones y lenguas propias, desde el arameo hasta el copto. https://t.co/t0Kbp1vugg
León XIV advirtió sobre la “paradoja” de Occidente: una sociedad que exalta la libertad individual mientras crece el temor a ser juzgado. Ante obispos de los Focolares, alertó de los efectos del individualismo y de la polarización. https://t.co/6CDbFbXEY6
Hoy celebramos el nacimiento de una niña llamada a ser la Madre de su Creador, la Madre de Dios. Y, sin embargo, simplemente nace una niña, como las hijas y las nietas que sostenemos en brazos. La llamamos con los títulos nobles y altísimos de Señora y Reina, pero la vía de Dios ha sido y sigue siendo más sencilla y silenciosa, pero no por eso menos poderosa y transformadora. Es la vía de Jesús mismo. #NatividadDeMaría
Mi corazón se une al sufrimiento de la población en #Ucrania, que desde hace años vive en la angustia y el miedo. Hago un nuevo llamamiento para que se ponga fin a la violencia, se detenga la destrucción y se abran los corazones al diálogo y a la #paz. Espero que los esfuerzos emprendidos estos días para reanudar las negociaciones den frutos concretos y abran un espacio para la diplomacia. #OremosJuntos al Señor para que prevalezca la concordia en todos los conflictos del mundo.
En Jesucristo, Dios ha elegido las condiciones históricas más humildes y a la más humilde de las criaturas, María, para manifestar la originalidad de su Reino, en el que no hay lugar para la prepotencia y donde la omnipotencia es creación, servicio y cuidado de la vida.
No tengan miedo de sembrar sin ver inmediatamente los frutos. A ustedes les corresponde sembrar; el crecimiento pertenece a Dios. Ningún gesto realizado en el nombre de Cristo es inútil.
Sigamos rezando por la paz. San Agustín, cuya memoria hemos celebrado estos días, decía que «la paz es semejante a aquel pan que se multiplicaba en las manos de los discípulos del Señor cuando ellos lo partían y repartían» (Sermón 357, 2). Que aumenten en el mundo aquellos que, con valentía, parten y reparten el pan de la paz, superando las divisiones, promoviendo la justicia y practicando el perdón, por el bien de todos.
Del ejercicio de la abogacía a responder al llamado al sacerdocio, el camino del Obispo Robert Boxie lo ha llevado a alcanzar varios hitos, entre ellos convertirse en el obispo más joven de Estados Unidos y en el primer afroamericano en ser designado para este cargo en casi una década.
Con un título de Derecho de una universidad de la Ivy League, una carrera exitosa y la posibilidad de viajar, Robert Boxie III parecía tenerlo todo. Sin embargo, afirmó que sintió que el Señor lo llamaba a algo aún más grande: la vida religiosa.
Originario del sur de Luisiana, Boxie creció en un lugar donde "el catolicismo está profundamente arraigado en la tierra", afirmó durante una entrevista concedida el 21 de agosto al programa EWTN News In Depth.
Con esa fe inculcada desde pequeño, Boxie estudió en la Universidad de Vanderbilt, donde obtuvo un título en Ingeniería Química y un segundo título en Música. Después trabajó durante un año en Francia enseñando inglés.
Al regresar a Estados Unidos, continuó sus estudios en la Facultad de Derecho de Harvard. Posteriormente trabajó como asistente jurídico en Maryland y luego como abogado asociado en un estudio jurídico de Washington D.C.
Después de un largo proceso de discernimiento, ingresó al seminario de la Arquidiócesis de Washington y fue ordenado sacerdote en 2016.
Tras una década de ministerio sacerdotal, el Papa León XIV nombró a Boxie obispo auxiliar de Washington. El Cardenal Robert McElroy lo ordenó obispo en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción el 8 de julio.
"Todavía es algo nuevo. Todavía está reciente", afirmó. "La ordenación... fue extraordinaria. Fue un verdadero regalo para mí, para mi familia y para mi comunidad".
"Es una nueva realidad que nunca antes había experimentado, pero sé que el Señor me ha preparado para este momento", señaló. "Ha habido numerosas gracias antes de la ordenación, durante la ordenación y desde entonces. El Señor ha sido increíblemente generoso conmigo".
Antes de estudiar Derecho, "mi fe era algo muy personal y muy privado", explicó Boxie. "Pero fue realmente en la facultad de Derecho donde mi fe se hizo más pública y pude compartirla con los demás".
Boxie se integró a la asociación de estudiantes católicos de Derecho y participó en su primer retiro vocacional para la Arquidiócesis de Boston, donde comenzó a considerar seriamente el sacerdocio.
"Finalmente participé en otro retiro vocacional para la Arquidiócesis de Washington para ver si el primero había sido una casualidad o si simplemente había ocurrido por circunstancias del momento", relató.
Mientras discernía su vocación, "tenía un excelente puesto como asistente jurídico. Estaba en un gran estudio de abogados. Hacía un buen trabajo, ganaba un buen dinero, vivía en una excelente zona de la ciudad, realmente estaba viviendo la vida de Washington D.C., por así decirlo. Y era divertido".
"Sentía que había trabajado muy duro para conseguir todo esto y quería verlo llegar hasta su conclusión natural", explicó. Pero "el Señor llamó y puso en mí un deseo que seguía creciendo, creciendo y creciendo, y que simplemente no podía ignorar ni dejar de lado".
Unos años después de su ordenación sacerdotal, Boxie comenzó a desempeñarse como capellán de la Universidad Howard en Washington D.C., una de las principales universidades históricamente afroamericanas de Estados Unidos.
"Durante los seis años que pasé en Howard tuve, sin duda, el mejor trabajo que puede tener un sacerdote en Estados Unidos. Y se lo diría a cualquier otro sacerdote de Estados Unidos", afirmó.
También ejerció como sacerdote residente en la Iglesia Católica de la Inmaculada Concepción.
A sus 45 años, Boxie aseguró que no tiene "ningún problema en ser Juan el Amado [considerado el más joven de los Doce Apóstoles] de la conferencia episcopal".
Boxie siente "una responsabilidad" hacia los jóvenes católicos, quienes "tienen muchísimo que ofrecer: su creatividad, sus ideas, su perspectiva, su entusiasmo y su energía", señaló.
Su nombramiento marcó además otro hito: fue la primera vez desde 2017 que un afroamericano era elegido obispo en Estados Unidos.
"Es algo enorme, y es mucho más grande que yo", afirmó Boxie. "Ha habido una historia difícil dentro de la Iglesia Católica cuando se trata de los afroamericanos".
"Hubo un período importante en la Iglesia en el que los afroamericanos fueron relegados a ser ciudadanos de segunda clase dentro de la Iglesia y en la casa de Dios: tenían que sentarse en la parte de atrás del templo o en las galerías del coro, recibir los sacramentos al final e incluso se les negaba la entrada a la iglesia".
Sin embargo, señaló que la "Iglesia también ha hecho una cantidad increíble de cosas buenas en la comunidad afroamericana, especialmente en materia de educación y enseñanza".
"Pero todavía hay algunas heridas que necesitan ser sanadas", añadió.
Después de su nombramiento, Boxie afirmó que cree que "las personas sienten esperanza" y perciben "que la Iglesia no se ha olvidado de ellas".
"La fe católica afroamericana, la espiritualidad afroamericana en general, es una en la que puedes encontrar alegría y sufrimiento. Y hay muchísimo sufrimiento a nuestro alrededor, pero nuestra experiencia consiste en que todavía podemos encontrar la alegría en medio de eso. Todavía podemos encontrar el plan de Dios y la providencia de Dios en ello", explicó.
El obispo señaló que considera que su nombramiento es una oportunidad para servir y evangelizar mejor a la comunidad católica afroamericana de Estados Unidos. Según el Pew Research Center, hay alrededor de 3 millones de católicos afroamericanos en el país.
El Papa León "tiene ascendencia africana en su sangre", incluida una familia perteneciente a "la comunidad criolla de Nueva Orleans", afirmó Boxie. "Yo también formo parte de esa comunidad criolla en el suroeste de Luisiana, y por eso siento un vínculo especial con el Papa".
"Recientemente ha hablado sobre su propia historia africana y sobre cómo ha tenido antepasados que fueron esclavizados y otros que esclavizaron a seres humanos. Y es consciente de ello. Es sensible a ello", afirmó.
"Incluso en su reciente declaración en Magnifica Humanitas, su primera encíclica, donde pide perdón por el pecado de la esclavitud y los horrores que se derivaron de ella", añadió. "Estoy muy agradecido por eso".
"Esto abrirá muchos más caminos y puertas para que las personas que se han sentido desilusionadas por la Iglesia vuelvan a mirarla", afirmó Boxie.
"León es diferente", señaló. "Creo que continúa en gran medida la tradición de los Papas anteriores", pero al mismo tiempo "le pone su propio sello, su propia marca".
En continuidad con el Papa Francisco, el Papa León "quiere elegir obispos y pastores que estén cerca de la gente, que realmente sepan dónde está la gente, que tengan el olor de las ovejas y que estén sobre el terreno, en las trincheras con las personas".
"Voy a ayudar al Arzobispo Cardenal McElroy, pero como obispo auxiliar tengo más flexibilidad para estar con la gente", explicó Boxie.
Para quienes viven en Washington D.C. y están "trabajando en el Capitolio, en estudios jurídicos o en grupos de presión, yo he estado allí y también he tenido esa experiencia", afirmó.
"Siento que puedo tener una conexión especial con los jóvenes y adultos jóvenes que están aquí en la ciudad, que intentan desenvolverse en este espacio y en este mundo, y descubrir hacia dónde los está llamando realmente el Señor", señaló.
"Espero poder conectar con muchísimas personas", añadió. "Porque hay muchas personas que están buscando y tratando de encontrar respuestas".
"Y yo también estuve allí. Buscando y tratando de encontrar: '¿Dónde está el Señor en esto? ¿Cómo me está llamando a glorificarlo con mi vida, con los dones que me ha dado?'" concluyó.
De la mujer cananea aprendemos la humildad y la determinación. Gracias a su fe, aprendemos que la mesa de Dios está preparada para todos y que a nadie le corresponden las migajas, porque cada uno tiene su propio lugar junto al Padre. A la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios. #EvangelioDeHoy (Mt 15,21-28)
La glorificación de María en alma y cuerpo nos enseña que nuestra verdadera belleza no consiste en ocultar los signos del tiempo que pasa, sino en mostrar también en nuestra carne los signos del amor que no tiene fin (cf. 1 Co 13,8).
“Ante el dolor de la enfermedad mental, Dios no abandona a nadie en la oscuridad. Él recoge nuestras lágrimas y el grito de nuestro sufrimiento que otros no escuchan… Necesitamos un sistema sanitario que incluya entre sus prioridades la salud mental”.
Papa León XIV en la basílica de la Sagrada Familia.
Siguen llegando noticias dolorosas sobre personas inocentes asesinadas y heridas en Ucrania y en Rusia. Los episodios trágicos se suceden, es más, se multiplican, causando cada vez más víctimas civiles, entre ellas también niños. Me solidarizo con las familias de las víctimas, con los heridos y con todos aquellos que sufren a causa del conflicto en curso.
🙏 Santo Domingo de Guzmán: el santo que recibió el Rosario de manos de la Virgen
Cada 8 de agosto, la Iglesia celebra a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, los conocidos dominicos.
Nacido en Caleruega, Burgos, en 1170, Domingo recibió una profunda formación en filosofía y teología. Desde joven destacó por su generosidad y compasión. Durante una época de hambruna en Palencia, quedó profundamente conmovido por la pobreza y decidió desprenderse de buena parte de sus bienes y de su biblioteca para ayudar a los más necesitados.
Su amor por los demás llegó incluso al extremo de ofrecerse como rescate por un hombre que había sido capturado. Aunque finalmente no tuvo que entregarse, su gesto mostró la profundidad de su caridad.
Como sacerdote, Domingo comprendió la importancia de anunciar el Evangelio con una predicación sólida y bien preparada. Al encontrarse con la expansión de la herejía albigense, decidió dedicar su vida a la evangelización. Poco a poco reunió a un grupo de compañeros que compartían su deseo de predicar y vivir con sencillez.
En 1216, el Papa Honorio III confirmó oficialmente la Orden de Predicadores, que con el tiempo sería conocida como la Orden de los Dominicos.
Pero Santo Domingo es especialmente recordado por su vínculo con el Santo Rosario. Según la tradición, mientras se encontraba en oración, la Virgen María se le apareció y le entregó el Rosario, enseñándole a rezarlo y pidiéndole que difundiera esta oración. Desde entonces, Domingo se convirtió en uno de sus grandes propagadores.
Murió en Bolonia el 6 de agosto de 1221, a los 50 años, y fue canonizado por el Papa Gregorio IX en 1234.
Su vida dejó un mensaje que sigue vigente: evangelizar, vivir con sencillez y poner el amor a Dios y a los demás en el centro de la vida cristiana.
El #EvangelioDeHoy (Mt 14, 22-33) nos enseña algo importante: ante todo, a no dejarnos llevar por el éxito y a no ser nunca presuntuosos; y, al mismo tiempo, a no desesperarnos, ni siquiera en los momentos de oscuridad, cuando nos sentimos impotentes ante los problemas.
Hoy, 4 de agosto, la Iglesia celebra a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes y, de manera especial, de los párrocos.
Nacido en Francia en 1786, San Juan María Vianney enfrentó grandes dificultades durante su formación sacerdotal. Sus limitaciones académicas hicieron que muchos dudaran de su vocación, pero su profunda fe, perseverancia y amor por Dios le permitieron superar cada obstáculo hasta ser ordenado sacerdote en 1815.
Fue enviado como párroco al pequeño pueblo de Ars, donde transformó la vida espiritual de toda una comunidad. Su entrega al ministerio, su amor por la Eucaristía y las incontables horas dedicadas al sacramento de la Reconciliación hicieron que miles de personas acudieran a él buscando el perdón, la paz y el encuentro con Dios. Por ello, es reconocido como el modelo del buen pastor y del confesor fiel.
Su vida estuvo marcada por la humildad, la oración, el sacrificio y un incansable celo por la salvación de las almas. En medio de las dificultades y pruebas, nunca dejó de confiar en el Señor ni de servir con generosidad a quienes le fueron encomendados.
Hoy damos gracias por el testimonio de este gran santo y encomendamos a todos los sacerdotes y párrocos, para que, siguiendo su ejemplo, vivan su ministerio con fidelidad, alegría y un corazón siempre dispuesto a servir.
Que San Juan María Vianney interceda por nuestros sacerdotes, fortalezca su vocación y los acompañe cada día en la hermosa misión de anunciar el Evangelio y conducir al pueblo de Dios hacia la santidad.
San Juan María Vianney, ruega por nuestros sacerdotes. 🙏
#OremosJuntos para que en las grandes ciudades, a menudo marcadas por el anonimato y la soledad, encontremos nuevas formas de anunciar el Evangelio, descubriendo caminos creativos para construir comunidad. #IntencióndeOración@clicktopray_es https://t.co/kMdQsKwW9A
Cada 31 de julio la Iglesia Católica celebra a San Ignacio de Loyola, quien se apartó del mundo para abrazar la Cruz. Como la Iglesia pasaba por dificultades, Ignacio no quiso dejar solo a Jesús y fundó una orden: la Compañía de Jesús. https://t.co/rMJO0TGXYU
Bien arraigados en la Palabra de Jesús, leyendo el Evangelio todos los días, no dejéis nunca de soñar una tierra donde haya paz y fraternidad, de mirar el mundo con admiración, de afrontar el futuro con la luz de la esperanza. ¡No dejéis que nada ni nadie os robe la esperanza!
La generosità di Dio nei nostri confronti non è ingenua, ma sapiente, e sa cogliere in noi la possibilità di un bene di cui a volte nemmeno noi ci rendiamo conto. Per questo il Signore, che conosce bene il terreno del nostro cuore, meglio di quanto noi stessi lo conosciamo, non smette di credere in noi, in quello che siamo e in quello che possiamo diventare, giorno per giorno, se con fede ci abbandoniamo a Lui. #VangelodiOggi (Mt 13,1-23) #Angelus
Asentad vuestros corazones en el sólido cimiento del amor de Dios por vosotros; descubrid el Corazón de Cristo y no temáis construir vuestras vidas sobre Él (1 Jn 4, 16). De este modo, no solo encontraréis la plenitud que anheláis, sino que también podréis compartir la calidez del amor de Dios y el poder reconciliador de su gracia con quienes os rodean.