El feminismo no se pasó tres pueblos, al revés, se quedó corto. El problema fue querer sentarse y convencer a los varones de que por favor tienen que respetar a las mujeres y a las diversidades, que es como querer enseñarle a un mono a comer con cubiertos.
Los que acá viven diciendo "marronazo", la cheta que golpeó a una señora por tomar mate en un campo de golf mandándola al conurbano y el tipo gritando "yo no voy a ir preso, soy rico y ustedes unos negros de mierda" son todo un mismo fenómeno. Así es nuestro racismo autóctono.
Fui a la clínica y encontré a mi amicha que, tras años de verla quemarse las pestañas, ahora ya es toda una médica recorriendo los pasillos con su ambo blanco y respondiendo al nombre de Doc 🥹 CRECEN TAN RÁPIDO