cuando se te acerca un pug y tenés que aguantarte las ganas de decirle al dueño que es complice del maltrato animal por apoyar a una industria que los atrofia genéticamente y los condena a una vida de sufrimiento solo para complacer los caprichos estéticos de mierda que tiene
cuando tenía 6 años aprendí a no pedir cosas porque caminando en un parque le pedí un algodón de azúcar a mi vieja y se largó a llorar en frente mío por no tener plata ni para comprar eso