los trabajadores de limpieza del metro nos han dicho que lo que están haciendo legalmente debería hacerse cada 3 meses y es la primera vez en 8 años que lo hacen ajsjsjdjdjjsjdjdjdj
Los exámenes no solo hay que saber responderlos, hay que saber ponerlos.
En este caso sin duda un suspenso.
He encontrado varios errores, pero seguro que se me ha pasado alguno más... 🤦
El seguro de tu casa se escaquea para cambiar una pieza del desagüe que cuesta 10€, el del coche a todo riesgo te cubre antes la caída de un meteorito que un retrovisor roto, pero el de salud te va a salvar la vida por 70€ al mes. Los seguros son un timo y tú eres imbécil.
Pido disculpas, como también hizo Gabriel, por estos días y estamos aquí para escuchar vuestras críticas y dar la cara, pero también para seguir adelante y pelear estas elecciones y poner en el centro lo básico: paz, casa, trabajo.
Cuando vivía en Oviedo recalamos en un piso de mierda que olía a culo y que era de una profe de la uni que de aquella tenía 11 pisos. El primer día le mandamos una foto de una pota con un agujero y la plancha calcinada. Nos mandó al marido a darnos un speech sobre "exigencias".
@mickyalegrete Muchos de estos datos los aprendimos en su día, la vida nos llevó a que fuesen irrelevantes en nuestro día a día y nuestro cerebro los desechó. Eso no dice nada malo de nadie.
Ojalá recordar todo lo que vi en Matemáticas, pero soy profesor de Lengua, se me olvidó todo ello. 🤷♂️
La 4 y la 10 son cosas que no controlo en absoluto. El resto me parecen preguntas súper fáciles salvo la de filosofía, que aunque la supe responder no lo hice convencido al 100% (y resultó que sí me lo sabía).
Ojalá saber más de economía, la verdad.
Y soy profe de instituto sí.
Como profesor que soy confirmo que esto no es cierto. De los 106 profesores que trabajan en mi instituto hay 3 de derechas: los 2 de Religión y uno de los de Educación Física.
Jonas Salk era rico —riquísimo, de hecho— y se gastó su dinero en una vacuna de la polio que cedió al dominio público. Se lo gasto, por tanto, en mi (y en ti, en todos).
La realidad alterada en la que vive Ángel Gaitán es digna de estudio.
Alcaraz ni recordará su cara y el tío vende que recibió órdenes de BMW para dejar de hablar con él, como si fuese Obama.