Píndaro de Tebas decía que el hombre es sueño de una sombra... Quizá sea cierto, pero mientras estoy aquí, viviendo entre sueño y sombras.
Escritor/periodista.
El día de hoy te fuiste, mi rayo de sol, y entraste a la noche perpetua de la que Catulo nos habla. No te fuiste solo, contigo se fue un cachito de todos los que te amamos. Y aunque nos destroza tu partida, sé que te volveré a ver, mi hermoso hijo de Hiperión.