Crecí y entendí que no todo el mundo tiene las mismas intenciones que yo. Que no todos cuidan como yo cuido, ni valoran como yo valoro. Y aceptar eso ha sido una de las lecciones más incómodas, pero también más necesarias.
El dinero sí da la felicidad porque la felicidad también es salir a comer a un lugar bonito, ir al gimnasio, comprarle detalles a tu mamá, tener el cabello bonito, tener una casa arreglada, y todo eso se consigue con dinero.
A ti te dijeron "te amo" pero Alejandra Pizarnik dijo "contigo ha terminado la búsqueda, te elijo con la tranquilidad de que también te elegiré mañana."