Hay que ser ensimismado —y falto de corazón— para rechazar un proyecto que disminuyó los índices de pobreza, se preocupó por los animales y dignificó a las que nunca les habían querido escuchar la voz. Así tenga grandes reparos,no voy a dejar de decir orgullosa que voté por Petro
Mi otra opinión impopular es que la gente que vive fuera del país no debería poder votar. Total, ellos vienen acá de paseo pero no se quedan comiendo mierda de las decisiones que eligen