“Siempre creímos ser lo que nos gustaba, porque nos costó llegar a ello y porque nuestras elecciones nos ayudaban a reconocernos entre nosotros; y hasta eso está en crisis”
Tip-top @delia2d
https://t.co/6vtHgTy7tg
Lo de Jaén con Ricardo Darín es ejemplo perfecto de buena comunicación institucional.
Cogen una anécdota, la convierten en historia, le meten humor y generan conversación.
No informan: hacen participar.
This is Boro. He went missing in southern Spain after a train derailment that killed 43 and injured 150. After four long days, he was captured by firefighters and has finally been reunited with his family. 14/10 welcome back buddy
Como dice @jorgecarrion21 a menudo: “La ciencia ficción es el nuevo realismo”. @mimesacojea y @alonsodeblas… ¿quién nos lo iba a decir? Casi 9 años del estreno de @ElGranApagon, @el_pais lo convierte en realidad en su portada. ‘La guerra de los mundos’ versión 2025.
Efectivamente, igual que nosotros llevamos camisetas en las que ponen ciudades random de EEUU, hay adolescentes australianas que llevarán una camiseta de “Cádiz” o “Ven al Mercado” y me encanta
haciéndome la misma pregunta q un dia escribió sylvia plath: «¿por qué no puedo probar distintas vidas, como quien se prueba vestidos, para ver cuál me sienta mejor y me favorece más?»
La misma smash burguer.
El mismo helado italiano.
Los mismos free tours.
Las mismas tiendas franquicia.
Los mismos pisos por las nubes.
La misma ciudad en todas partes.
Una mierda, si me preguntan.
El Efecto Diderot es cuando te comprás algo que supera en calidad o en novedad lo que ya tenés y eso en vez de hacerte sentir feliz por la adquisición, te hace sentir que, excepto ese nuevo ítem, todo el resto de lo que tenés queda deslucido en contraste. ¿Les pasó? Para que se termine de entender es como cuando pintás una sola pared y te das cuenta de que el resto están hechas un desastre.
Lo moda trabaja todo el tiempo con este efecto, haciéndonos sentir que siempre nos falta algo más para completarnos, que lo que tenemos ya no sirve.
El nombre se debe al filósofo francés Denis Diderot que descubrió la sensación cuando pudo comprarse una bata roja, de un lujo por encima al que estaba acostumbrado. El resto es gugeable.