Pensar que no voy a poder ver más en Fogones Tradicionales a señoras de un pueblo de la sierra tremendamente simpáticas y con el pelo de peluquería arreglado para la ocasión explicando cómo hacen el estofado típico de allí me entristece.
Mañana ya lo comentaré con más detalle, pero me gustaría que el discurso del rey tuviera en cuenta al millón largo de latinoamericanos que están viviendo y trabajando en nuestro país, con honradez y esfuerzo. Qué sería de nuestra economía sin ellos? Merecen una mención, creo.
Este cuchillo de mango amarillo, alma mater de los bares España, se mea en las cachas de la navaja suiza.
Corta, unta, sirve de destornillador, abre puertas separa hamburguesas congeladas y mil usos más.
El puto amo de los cuchillos.