Este es un pequeño fragmento de una de las obras más aclamadas de la animación independiente británica:
El cortometraje "Orpheus and Eurydice" (1984), escrito, dirigido y animado por la cineasta escocesa Lesley Keen.
Esta joya cinematográfica de seis minutos fue comisionada originalmente por el canal público británico Channel 4 y llegó a estar nominada a la prestigiosa Palma de Oro al Mejor Cortometraje en el Festival de Cine de Cannes de 1984.
La obra destaca porque cobra vida imitando de forma fidedigna la técnica de la cerámica de figuras rojas de la Antigua Grecia.
Los personajes y escenarios se presentan como siluetas estilizadas de color arcilla/rojizo sobre un fondo negro profundo, utilizando líneas de contorno dinámicas.
Para emular la experiencia real de observar una vasija clásica, la animación utiliza un movimiento de desplazamiento lateral continuo (side-scrolling).
La cámara se desliza horizontalmente como si el espectador estuviera girando físicamente un jarrón griego frente a sus ojos para descubrir los pasajes de la historia.
En esta secuencia en particular, el viaje de Orfeo avanza de izquierda a derecha. Utiliza su arte y la música de su lira como un puente pacífico para doblegar los peligros del Hades: primero apacigua la ferocidad del perro de tres cabezas, Cerbero, y luego convence al barquero Caronte para cruzar la laguna Estigia sin necesidad de usar la violencia.
El hipnótico y sutil movimiento de las líneas se complementa con una inquietante banda sonora compuesta a base de sintetizadores por el músico Lyell Cresswell, otorgándole un aire místico y atemporal a todo el descenso al inframundo.
En el Golfo de Finlandia han capturado el momento exacto en el que dos cisnes realizan la danza del amor", el baile de apareamiento que refuerza el vínculo de pareja.
Hipnótico.
¿Cómo crees que vas a despertar a tu morra con un beso de sol y un temblor de la tierra?
A cerrar el putísimo estadio.
Te veo, Popocatépetl. You’ve got game.