Todos somos el Teatro Nacional.
El logo original data de 1897, año de fundación del Teatro Nacional.
El logo volverá a brillar. Igual que volverá a brillar la cultura, la educación, la salud, la convivencia política, el respeto mutuo, la decencia, la democracia.
El ejemplo de Phelps es icónico pero ocurre en casi todas las categorías: hay atletas que tienen cualidades genéticas que, aunadas a su disciplina, les otorgan una ventaja competitiva y nunca se arma ningún alboroto por eso.