Siempre he detestado mi voz, pero hace unas semanas estaba hablando con una chica en un restaurante y antes de irse me dijo que le gustaba mi voz.
¿Ustedes creen que olvidaré eso? No, señores. Eso ya se convirtió en un core memory.
No sé si es la edad, cansancio, o Le Big Depresh, pero últimamente cada siesta que tomo se convierte en una agonía. Hace unos días hasta me desperté del dolor.
«¿En serio crees que un link de Wikipedia va a ayudar a tu argumento?».
Bueno, al menos ese artículo de Wikipedia tiene más fuentes verificables que tu cadena de Whatsapp.