las otras opciones eran dejar de pincharse ozempic y poder preñarse ella o adoptar a un niño sin hogar pero es verdaf q la mejor opcion si lo piensas bien bien es explotar el utero de una mujer con menos dinero q tu
72 minutos. 72 minutos de delirio, transmitidos en vivo a todo el mundo. 72 minutos del presidente de Estados Unidos confundiendo Groenlandia con Islandia. Varias veces. Mientras explica por qué quiere comprarla. Durante 72 minutos, amenazó a Dinamarca, un aliado de la OTAN, con estas palabras: «Puedes decir que sí, y lo agradeceremos. Puedes decir que no, y lo recordaremos». 72 minutos en los que definió a Groenlandia como “un trozo de hielo” del que dependería el destino de la Tierra: “Lo que pido es un trozo de hielo a cambio de la paz mundial”. 72 minutos en los que declaró tener "100% sangre escocesa y 100% alemana". Eso sería un 200%. Pero las matemáticas, evidentemente, no son su fuerte. 72 minutos en los que afirmó que Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial, "devolvería Groenlandia a Dinamarca". Lamentablemente, eso es falso. Estados Unidos nunca ha sido dueño de Groenlandia. Nunca. En 1916, reconocieron oficialmente la soberanía danesa. Durante la guerra, solo obtuvieron bases militares temporales. Y en 1946, intentaron comprarla, ofreciendo 100 millones de dólares. Dinamarca se negó. No hubo "restitución". Dedicó 72 minutos a argumentar que «China no tiene aerogeneradores». China, el país que ha sido el principal productor mundial de energía eólica durante 15 años consecutivos. El país que construye el 45 % de todos los proyectos eólicos del planeta. Pero para Trump, "no tienen campos de molinos de viento". Se los venden "a los estúpidos". 72 minutos en los que dijo que "todas las grandes petroleras nos acompañan a Venezuela". Lástima que el director ejecutivo de ExxonMobil, tres días antes, le hubiera dicho en la cara que Venezuela es "invertible". Lástima que Trump se enfureció y amenazó con excluir a Exxon. Lástima que las demás compañías se queden al margen, aterrorizadas. Pero en Davos dijo que “todos vienen”. Dedicó 72 minutos a declarar que "prácticamente no hay inflación" en Estados Unidos. La inflación estadounidense se sitúa en el 2,7 %, por encima del objetivo de la Reserva Federal. Se espera que aumente debido a sus propios aranceles. Pero para él, “prácticamente no existe”. Pasó 72 minutos atacando al presidente de la Reserva Federal, llamándolo "estúpido" y "Jerome Powell llegó demasiado tarde". En vivo. Frente a líderes económicos mundiales. 72 minutos en los que dijo que había impuesto aranceles a Suiza por despecho, porque "una mujer" cuyo nombre no recuerda "lo había acariciado mal". 72 minutos de él diciendo que "el mercado se desplomó ayer por culpa de Islandia". Islandia. Un país de 380.000 habitantes. Eso habría derrumbado a Wall Street. 72 minutos en los que afirmó que Estados Unidos "pagó el 100% de la OTAN". 100%. Cuando la participación estadounidense en el presupuesto de la OTAN es de aproximadamente el 16%. Pero para él, 100%. 72 minutos de confusión de Azerbaiyán en “Aber-bajian”. 72 minutos de monólogos. De mentiras comprobables. De cifras inventadas. De amenazas a aliados. De insultos a funcionarios. De meteduras de pata geográficas. De alardes contradichos por los hechos. Y el mundo, en silencio, observaba. Vio al presidente de la mayor potencia del mundo confundir a dos naciones, amenazar a Dinamarca, insultar a la Reserva Federal, mentir sobre Venezuela, fabricar cifras de inflación y negar la existencia de la industria eólica de China. 72 minutos. Y pensar que hubo un tiempo en que las carreras políticas terminaban por mucho menos. Hoy, sin embargo, avanzamos hacia el siguiente delirio. Bienvenidos al 2026. #Davos #Trump
LO QUE NADIE TE CUENTA
Este niño tiene un sarcoma osteogénico. Un tumor que te come el hueso. Hace 40 años: amputación directa. Hoy: le quitamos el trozo y ponemos hueso de cadáver.
¿Eso es nuevo? NO. Lleva haciéndose desde que yo no había nacido.
¿Entonces qué cambia? Que ahora antes de abrir hacemos un ensayo general con un muñeco de plástico. Útil, sí. Revolucionario, para nada.
LA NOTICIA REAL (que no vende)
Para salvar esa pierna necesitas:
3 cirujanos especializados
1 anestesista pediátrico
al menos 2 enfermeras
1 circulante
Quirófano
CERO prisa
CERO mirada al beneficio
¿Qué hospital privado puede permitirse esto?
NINGUNO. Porque no es rentable dedicar medio equipo toda una mañana a un crío.
EL PROBLEMA
Nos venden "tecnología futurista" cuando lo revolucionario es otra cosa: que tengamos un sistema que puede gastarse recursos infinitos en salvar la rodilla de un niño sin preguntar cuánto cuesta.
Eso NO lo hace una impresora.
RESUMEN: Gran cirugía. Equipazo. Resultado perfecto.
Pero dejad de vendernos la impresora 3D como si fuera el protagonista. El protagonista es un sistema público que puede hacer Tetris con huesos reales durante 8 horas sin mirar el reloj.
Viva la sanidad pública. Que es la única lo suficientemente loca para invertir todo eso en salvar UNA pierna.
es que madre de dios lo difícil que es encontrar a alguien que te guste que tú le gustes que os atraigáis fisica e intelectualmente y que además coincidáis justo en el momento idóneo para poder tener algo yo es que me voy a suic y de mi no volvéis a saber más os lo digo ya
Quiero volver a la epoca en la que se juntaban en el mismo jardin un indio, un noruego, una mexicana judía, una asiatica, un estereotipo adolescente, dos AACC con peculiaridades en lo social y su mascota proveniente del trafico ilegal australiano que suele luchar con un alemán