El fútbol existe hace 163 años. En ese tiempo pasaron más de 1.000.000 de jugadores profesionales por todo el mundo. Y más de 1.300 jugadores por la selección Argentina. Y vos tuviste la suerte de ser contemporáneo a Lionel Andrés Messi. El mejor de toda la historia. Tenemos que agradecer todos los días de nuestra vida.
La carta de Messi sirve para que los conspiranoicos terminen con sus teorías de la final del Mundial. Y para que incluso todos nosotros, los hinchas comunes, terminemos de hacer el duelo también de ese partido (yo no lo volví a ver).
El equipo llegó fundido por las lesiones, por el desgaste y ahora terminamos de saber el detrás de escena que imaginábamos: que Messi, con 39 años, ya no tenía piernas ni fuerzas porque mientras intentaba sacar energía para agarrar la pelota, ir hacia adelante y cargarse en la espalda a 46 millones de argentinos, su papá se moría al otro lado del continente.
Y seguramente, en algún punto, los jugadores, que habrán intentado abstraerse o respaldarlo dentro de la cancha, no pudieron tampoco despegarse del dolor y angustia de su capitán.
Que lástima que el inglés sea el idioma Universal cuando en español sabemos la diferencia en amar y querer, anhelar y soñar, desear y necesitar, ser y estar
España no pudo recrear este festejo y están llorando que los jugadores Argentinos no los miraron mientras levantaban la Copa, si a tus hinchas les chupo un huevo celebrar tu victoria imagínate a nosotros pa, no nos rompan más las pelotas, gracias.
Los leo preocupados porque cualquiera con tu usuario va a tener tu número de teléfono, llegan a conocer las guías telefónicas y les agarra un ataque de pánico.
No hay uno piola del otro lado. Nunca van a despedir a nadie de los suyos con la Plaza de Mayo llena. No tienen mística porque no tienen alma. Que amargura ser gorila hermano.
Ser mujer es saber que, si algo te pasa van a investigar más tu vida que a quien te hizo daño.
Van a buscar desesperadamente un motivo para culparte de tu propia tragedia.
Porque en esta sociedad, desgraciadamente, una mujer tiene que defenderse incluso después de muerta.
Somos el país que condenó a los genocidas.
Que los obligó a morirse cagando en una cárcel.
Que busco y recupero a sus nietos.
Que siguió a las abuelas.
Que bajo los cuadros de Videla.
Que defendió siempre la memoria.
Somos mucho más que este momento histórico horrible.
Esto también pasará. De este horror también saldremos.
Todo el mundo endeudado, a nadie le alcanza la guita, cada vez más gente en situación de calle y sueldos miserables. Qué forma rara de bajar la pobreza…
que mal que le hizo al país el levantamiento del programa de Anabela Ascar, antes los frikis iban ahí y se sacaban las ganas de aparecer en la TV. Ahora los tenes a los gritos en cadena nacional.