Han pasado tantos años que los mexicanos casi hemos olvidado cómo era cuando un presidente de #México se comportaba como tal.
Llevamos más de siete años viendo cada mañana un espectáculo nefasto: durante horas, una pendejada tras otra; chismes, mentiras, calumnias y un lenguaje impropio de quien ocupa la Presidencia de la República, como si estuviera hablando en una cantina o algo peor.
Y no porque todos los presidentes del pasado hayan sido un ejemplo para la sociedad. Los hubo buenos y los hubo malos, pero TODOS entendían lo que significaba la investidura presidencial y sabían que sus palabras serían escuchadas y tomadas en cuenta como las palabras de quien representaba a todos los mexicanos, incluso a aquellos que no habían votado por ellos.
Se comportaban como presidentes de la República.
Tal vez el problema sea precisamente ése: que hoy, de hecho, la República dejó de existir. Tal vez tenga que ver con que llegaron a la Presidencia con dinero del narco. Entonces, en realidad, no son presidentes de nada.