Tu novio de pronto no te llena de flores, pero te incluye en sus planes, está pendiente de ti, apoya tus proyectos, se involucra con tu familia y tus amigos, y te quiere resolver hasta el problema más chiquito. Y ahí es cuando entendes algo que vale oro: el amor real no siempre viene en forma de regalos bonitos para la foto, viene en forma de presencia, de cuidado, de equipo, de alguien que te sostiene en lo cotidiano.
Recuerda: Mereces lo mejor.