Los Juegos Olímpicos NUNCA han sido apolíticos ni neutrales. Desde los nazis en Berlín en 1936 hasta la decisión del COI de formar el equipo de refugiados, los Juegos son políticos. Tuve la oportunidad de escribir sobre ello en Nexos, espero sus comentarios :)
¿Qué hizo Corea del Sur para dominar tiro con arco? ¿Qué significó Berlín 36’? ¿y Tokio 64’? ¿Por qué México ha fracasado en su política deportiva? https://t.co/MWLe5KJGo4 Les comparto un magnífico ensayo de @Alonso_Mercado7 sobre la historia política de los Juegos Olímpicos
Hermano,
Has ganado el mundial. Has hecho historia. 🥹❤️
Pero más allá del trofeo, gracias por esto: has hecho que millones de inmigrantes como nuestros padres se sientan orgullosos de que sus futuros hijos algun dia puedan vivir lo que tu has vivido y de que millones de españoles empaticen con nuestra historia que no es solo la nuestra sino la de todas las personas que dejan todo atrás por un futuro mejor, porque has tocado el cielo con los dedos y has demostrado que con trabajo y esfuerzo todo es posible.
Hoy el mundo te ha conocido mas si cabe y has puesto nuestro apellido en el infinito, por lo siglos de los siglos.
Te admiro. Te amo. Campeón del mundo ✊🏿🏆🥹
Dos jugadas de este Mundial me dejaron pensando en algo que trasciende el resultado: cuánto tensiona el reglamento del fútbol principios que, fuera de la cancha, damos por intocables.
La primera fue la anulación de un gol de Egipto ante Argentina. El VAR se retrotrajo a una falta cometida en el origen de la jugada, varios segundos y muchos metros antes de la definición, para borrar el tanto. En este caso la decisión pudo ser correcta: el contacto existió. Pero el principio que la habilita inquieta. Si un gol, el hecho más definitivo del juego, el que hace estallar un estadio y un país, puede deshacerse retrocediendo a una fase previa cuya frontera es interpretativa, entonces ningún gol es del todo firme hasta que alguien, desde una cabina, decide hasta dónde mirar hacia atrás. La certeza, ese bien que en el derecho protegemos como sagrado, queda supeditada a una apreciación elástica sobre dónde empieza una jugada.
Hay un viejo aforismo jurídico que parece darle la razón al videoarbitraje: causa causae est causa causati, la causa de la causa es causa de lo causado. Si la falta originó la jugada, y la jugada terminó en gol, ¿no es la falta, al final, causa del gol? Suena impecable, pero tiene trampa. El propio derecho que acuñó la máxima aprendió pronto a ponerle freno: sin límites, todo termina siendo causa de todo, y habría que sentar en el banquillo también a quien fabricó el arma, y al que le vendió el acero. Por eso la doctrina se queda en la causa próxima y no persigue la cadena hacia atrás hasta el infinito; el aforismo se agota en una o dos iteraciones, no en varias jugadas y muchos metros de distancia. El VAR, en este caso, sí la persiguió. Retrocedió pases y metros como si el hilo causal no tuviera que cortarse nunca. Toma el aforismo, pero se olvida de su límite.
La segunda es más antigua, pero igual de incómoda: la sanción que trasciende al infractor. Una expulsión que no solo se paga en el partido donde se comete la falta, sino en el siguiente. Y como el fútbol es una empresa colectiva, el castigo, formalmente individual, lo termina cumpliendo todo un equipo, una afición, casi un país. En 1998, Zidane fue expulsado en la fase de grupos y su ausencia dejó a Francia al borde de la eliminación ante Paraguay, salvada apenas por un gol de oro. La falta fue de uno; el precio estuvo a punto de pagarlo una nación entera.
Conviene recordar que esta norma no es de derecho divino. Las tarjetas nacieron apenas en 1970, y la propia FIFA acaba de reformar en 2026 el castigo por acumulación, precisamente para que los seleccionados no se pierdan partidos decisivos. Es decir: la institución ya admitió que el diseño podía ser injusto. Solo que la reforma se quedó a medias, porque atacó la acumulación de amarillas pero dejó intacta la raíz: que una pena recaiga sobre quienes no cometieron la falta.
Naturalmente no pido un fútbol sin reglas ni sin tecnología. Pido, apenas, que reparemos en la paradoja. En el torneo que más se acerca a lo que Shankly llamaba, con ironía, algo más importante que la vida y la muerte, dos de sus normas: la falta de certeza del gol por actos futbolísticamente lejanos y la pena que trasciende al infractor, chocan de frente con nociones de justicia que en cualquier otro ámbito nos parecerían inaceptables.
El fútbol se toma licencias que el derecho no se tomaría. Vale la pena, al menos, pensarlas.
El día que @Chivas silenció el Morumbí y rompió una racha histórica del São Paulo
El Rebaño remontó 1-2 al São Paulo en el Estadio Morumbí. El equipo brasileño venía de ser campeón de América, campeón del mundo y llevaba 19 años invicto en su casa
Un día como hoy hace 20 años 🔙
Ah no mames, compraste una PASMO en lugar de una SUICA. Ah no mames, agarraste un tren bala que no estaba incluido. Acabaste en El Bronx porque te equivocaste de letra. EL PUTO METRO VIENE EN CATALÁ Y NO ACEPTA TRANSBORDOS. Ni modo mi pendejo.
Comunicamos a ustedes que a las 16:05 horas del día doce de septiembre de dos mil veinticinco, la Junta de Gobierno ha elegido como presidenta de El Colegio de México, A.C. para el periodo 2025-2030 a la doctora Ana Covarrubias Velasco.
Es doctora en Relaciones internacionales por la Universidad de Oxford, Gran Bretaña y profesora-investigadora en el @CEIColmex desde 1995. Cuenta con una amplia experiencia en gestión educativa, fue coordinadora de las licenciaturas y directora del CEI, así como coordinadora general académica de El Colegio de México. Es nivel III en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI). Sus áreas de investigación son la política exterior de México y el multilateralismo regional. Ha participado de manera constante en debates académicos y diplomáticos, nacionales e internacionales, con diversas universidades en América, Europa y Asia, además de impartir cursos y diplomados en el Senado de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Su producción académica incluye artículos de investigación en revistas académicas nacionales e internacionales de alto impacto, así como libros especializados.