Para tomar lo que es mío se requieren de dos cosas: De un infinito valor y de mi misericordia; y la segunda es muy difícil que se consiga ya que se puso en marcha una serie de procedimientos creados para causar daño al perpetuador de mi propiedad.
En cosas que a nadie le importan... Por fin llegaron los dados después de dos meses y medio y parece ser que encontré nuevo repartidor. Al parecer hay una luz en el camino después de todo.