Hoy, en un supermercado,
una señora mayor deja en la cinta:
una barra de pan, jamón cocido y queso.
La cajera pasa todo.
4,80 €.
Abre la cartera.
Empieza a contar monedas muy despacio.
—Espera… creo que no me llega.
Quítame el queso, por favor.
La gente se empieza a desesperar.
La cajera anula el queso.
El total baja, pero aún no le llega.
Traga saliva:
—Entonces solo el pan.
Un chico joven se adelanta:
—Perdona, déjalo todo y ponlo junto a mi compra.
La señora mayor se ruboriza:
—No, de verdad, no hace falta… me da apuro.
El joven sonríe:
—Hoy he cobrado. Vamos a celebrarlo.
Lo dice como si estuviera de broma.
Sin tono de “te estoy salvando”.
Sin cara de héroe.
La mujer solo repite “gracias”.
Una y otra vez.
El chico cambia de tema:
—Hace calor hoy, ¿eh?
Menos mal que el pan sigue estando bueno.
Se ríen.
Cuando salen, ella le toca el brazo:
—Me has ayudado más de lo que crees.
Y el chaval responde:
—No he ayudado a nadie.
Solo he hecho la compra con usted.
Una persona así resulta irresistible.
La manera en que maneja la situación
es tremendamente atractiva.
No se trata de pagar la cuenta.
Se trata de pagarla sin destrozarle el orgullo
a quien tienes delante.
#MIRONEWS Apaguen TV y radios, todo desaparece. Es otro montaje. Activan las palabras del miedo y el subconsciente de las personas se dispara a 2020. Es HIPNOSIS colectiva. No vea nada ni hable de ello. Solo están probándonos.
Un aullido.
@diegoacosta_soy Nos intentan imponer otra " PLANDEMIA " 😷💉, ya comprobaron LOS SINIESTROS que la mayoría de la población a nivel mundial se entrega muy fácilmente a cualquier aberración difundida por los medios de comunicación.