España no “es” un Estado, así que difícilmente puede ser “un Estado aconfesional”. España es una nación y la patria de los españoles.
Esa nación y patria se organizan políticamente ahora como un Estado. Pero una cosa es lo que eres y otra cómo te organizas.
@ninavars La inmensa mayoría de los catalanes (supongo que los vascos igual) adoran su patria, solo que para ellos esta es Cataluña; España solo es el estado del que son ciudadanos.
No una historia sobre el Mediterráneo medieval; una historia sobre el enfrentamiento entre la corona de Aragón (incluida Cataluña) con los Anjou de Sicilia por el dominio de la isla en el marco de la expansión por el Mediterráneo. Esta es la versión castellana:
Compárese el título de la traducción catalana y el título original del libro de Abulafia en inglés. Una obra sobre el Mediterráneo medieval convertida en una historia de la "expansión catalana".
No sólo hay "delirios" imperiales en Castilla...
@pseudohcc@elnengarrofa@VerdeJoaquim Anacrònicament jo diria que l'equivalent al president de la Diputació seria el primer lord del tresor anglès qui esdevindria primer ministre de Regne Unit. Ambdós, em sembla, esdevenen la branca executiva del govern.
¿Por qué será que quienes critican los nacionalismos periféricos en España absolutamente nunca de la vida realizan las más mínima crítica al nacionalismo español? 🤔
El nacionalismo catalán romántico y la ficción de la soberanía dormida
El nacionalismo catalán llama derecho de autodeterminación a lo que, dentro de una nación política constituida, solo podría llamarse realmente como privilegio de secesión.
Es la clara diferencia entre una exigencia jurídica y una concesión política extraordinaria.
Un derecho se posee. Un privilegio se otorga. Y Cataluña, por mucho que sus ideólogos invoquen la lengua, la historia, 1714, las Corts, la Generalitat medieval o la voluntad movilizada, no posee un derecho originario a romper la nación política española.
Podrá aspirar a separarse. Podrá trabajar políticamente para ello. Podrá presionar, negociar, internacionalizar el conflicto o construir mayorías. Pero eso no convierte su pretensión en derecho.
La secesión no es un trámite democrático pendiente. Es una ruptura del sujeto político que hace posible la democracia española, su Estado y sus derechos.
Ahí está la primera confusión. El llamado derecho a decidir parece una fórmula inocente porque apela al voto. Pero oculta la cuestión fundamental. ¿Quién decide?
No se trata de preguntar si los catalanes pueden votar. Votan constantemente. Votan municipales, autonómicas, generales y europeas.
Tienen Parlamento, Gobierno, policía propia, administración educativa, lengua cooficial, medios públicos, competencias amplísimas y representación en las instituciones comunes.
La pregunta verdadera es otra. ¿Puede una parte decidir unilateralmente sobre el todo?
Si Cataluña puede decidir por sí sola la ruptura de España, entonces la soberanía ya no reside en el pueblo español, sino en cada fragmento territorial que se declare sujeto soberano.
Y si aceptamos ese principio, no hay razón para detenerlo en Cataluña. Podría aplicarse al Valle de Arán frente a Cataluña, a Barcelona frente al interior, a Tarragona frente a Barcelona o a cualquier comarca que se considere oprimida por otra escala superior.
Eso no funda una democracia más alta. Descompone el sujeto político que permite que la democracia exista.
El Estado no es una emoción
El error de fondo del nacionalismo romántico consiste en confundir cultura con Estado.
Una lengua no funda por sí sola una soberanía. Una memoria histórica no funda por sí sola una soberanía. Una derrota militar no funda por sí sola una soberanía. Una movilización masiva tampoco.
La soberanía no es una emoción colectiva. La soberanía es poder político efectivo.
Un Estado no se constituye porque un grupo se sienta nación. Se constituye porque logra organizar un territorio, imponer un orden jurídico, recaudar, defenderse, administrar, ser reconocido, durar y reproducir históricamente sus instituciones.
El Estado no es una asamblea lírica de identidades. Es una maquinaria objetiva de poder.
Por eso resulta tan pueril presentar la independencia como si fuera un acto sentimental de emancipación.
Los Estados no nacen de un poema. Nacen de guerras, pactos, victorias, derrotas, integraciones, fronteras, ejércitos, administraciones, impuestos, diplomacia y continuidad histórica.
España no es una opinión. No es una marca. No es un sentimiento que compite en igualdad con otros sentimientos territoriales.
España es una nación política histórica que ha construido durante siglos un Estado, un derecho, una ciudadanía, una lengua común, una proyección internacional, un mercado interno, una administración y una unidad política efectiva.
Las autonomías no constituyen España. Es España la que constituye jurídicamente las autonomías.
Este punto es decisivo. Cataluña como comunidad autónoma contemporánea existe dentro del orden político español.
Su Parlamento, sus competencias, su financiación, su policía, su lengua cooficial y sus garantías jurídicas no flotan en el aire. Proceden de un Estado, el español, que el nacionalismo utiliza cuando le conviene y niega cuando le estorba.
The West did not keep one fixed idea of the hero. It moved from Achilles’ hunger for immortal glory to Frodo’s quiet willingness to carry a burden no sane person would choose.
That is because heroism can inspire courage, but it can also excuse pride, violence, and the dangerous belief that greatness stands above restraint.
In the Iliad, Achilles is magnificent and terrifying, Hector is noble because he fights for a doomed city, and Odysseus survives by intelligence as much as strength.
In The Lord of the Rings, Frodo accepts the Ring without wanting fame, Sam carries his friend when hope is gone, Faramir refuses power, and Aragorn earns kingship through service before command.
The hero of the Iliad wants a name that death cannot erase. The hero of The Lord of the Rings wants a home that evil cannot possess.
One teaches us to look honestly at the cost of greatness. The other teaches us to look again at the hidden strength of goodness.
Meanwhile, modern culture often mistakes attention, domination, and self-display for courage, while forgetting the harder virtues of endurance, mercy, loyalty, and self-rule.
https://t.co/Hc731pN3VC
@JeanClaude93359 La visión racial de un suprematista blanco propia de un miembro del KKK o del partido nazi. Cuando se define "blanco" en el siglo XVI se incluia a los europeos, los norteafricanos y los semitas, y así continuó hasta finales del XIX hasta la aparición del nordicismo.
@jorgemobe@jordigalves Nacido en Perpinyà, Principado de Catalunya, Imperio español en 1659. Pero para los españolistas antes francés que español o catalán.
Bravo por PP y VOX: en el Aragón Oriental no se habla catalán, sino modalidades lingüísticas aragonesas con siglos de historia, como el fragatino o el chapurriau. El nocivo imperialismo del separatismo catalán llevaba años poniendo en peligro ese valioso patrimonio aragonés.
Todo el mundo sabe que Shakespeare, Goethe, Homero, etc escribieron en español, la lengua de la raza superior. Todo el mundo sabe que el español era la lengua que se hablaba antes de la torre de Babel. Y por eso ahora todo el mundo estudia inglés (y chino).
El castellano/español no ha sido impuesto jamás a nadie. Nunca lo ha necesitado. Siempre ha sido adoptado libremente por hablantes de culturas inferiores que querían acceder al mayor desarrollo cultural y técnico de la hispanidad. Todo lo demás, manipulaciones sin fundamento.
@rubio_escolano España no es un país, son cuatro provincias romanas mal arrejuntadas en una mancomunidad venida a más. Una región de Europa. Carece de atributos alguno de nación, formando parte de la indivisible Unión Europea. 😂😂😂😂
@octaviapolis Criticar a las humanidades es un capricho históricamente burgués; los burgueses privilegian las carreras útiles o que aportan algún beneficio económico y, por eso, las becan.
@romanos_somos@XavierVilaTusel@baro_bar179088@JaumeFabrega@jordigalves El castellano lo hablaban las élites como segunda lengua a partir del siglo XVI; el 90-99% de la población restante continuó hablando en catalán. El castellano, además, se convierte en lengua administrativa a partir del siglo XIII.
@Paulafraga__ Si los obreros catalanes o vascos no llegan a final de mes por el coste de la vida es mayor en sus comunidades, que se aguanten; o que emigren. No tienen derecho a robar a los "buenos" españoles. 😂
@rusmad17@adriabeliano Por ejemplo: En Cataluña el precio medio del m2 oscila entre 3.000 y 3.300€/m2, en Andalucia entre 1.800 y 2.800. Por eso debemos exigir que en toda España el SMI sea exactamente el mismo 😁.