Ella no necesita que alguien más llegue con un pincel y quiera añadirle colores a su vida, ella ya es una obra maestra. Lo que ella necesita es que la aprecien exactamente por lo que es; y no por lo que otros quieren que sea…
Sentir que la estoy perdiendo por ser como soy sin poder detenerlo... nos está destruyendo. Y es triste aceptar que a veces somos el monstruo y la víctima de nuestra propia historia…