El vato que regresa una y otra vez a ti, no es porque te ame, regresa porque sabe que le aguantas todas sus faltas de respeto, su falta de responsabilidad afectiva y sabe que te tiene segura. No mereces eso, mereces más.
Obviamente no me voy a amargar por el partido pero le deseo a los 11 cerotios que mañana el pavo les sepa rancio y la salsa de la pierna este avinagrada