La campaña de Air Wick México para la temporada de Día de Muertos de 2026 se titula "Aroma Eterno". Creada en colaboración con la agencia creativa The Juju (bajo el liderazgo de Diego "Mimo" Ortiz), la campaña se centra en la profunda conexión emocional y los recuerdos que evocan los aromas tradicionales de esta festividad mexicana.
Elementos Clave de la Campaña:
Colección de Edición Limitada: Se lanzaron dos fragancias exclusivas inspiradas en los íconos olfativos de las ofrendas:
Flor de Cempasúchil: Diseñada para emular el aroma de la flor que, según la tradición, guía con su color y fragancia el camino de las almas de regreso a casa.
Pan de Muerto: Evoca el olor dulce y tradicional del pan recién horneado colocado en el altar, con notas que recuerdan la receta original.
Activación y Experiencia Sensorial: A finales de agosto de 2026, la marca organizó una experiencia sensorial interactiva y gratuita durante un fin de semana. En este evento, los asistentes pudieron adelantarse a la magia del Día de Muertos y conectar con sus tradiciones familiares a través del olfato.
Concepto Creativo: El propósito de "Aroma Eterno" es demostrar cómo un aroma puede trascender la simple tarea de perfumar un hogar, convirtiéndose en un puente que conecta el altar con cada rincón de la casa para mantener viva la esencia de los seres queridos que ya no están.
La canción mas popular de 1969 fue Sugar, Sugar cantada por el grupo The Archies, que no existían realmente, solo eran parte de una famosa serie de animación
Cuando en un sketch de #LaCarabinadeAmbrosio un "show comico,mágico y musical" se le paso la mano a *Alejandro Suarez*" Vulgarcito" y le dio tremendo empujon a Gualberto Castro y regreso para resetear a la pájara Peggy, apenas y se aguantaron la risa especialmente Chabelo.
Cuando en un sketch de #LaCarabinadeAmbrosio un "show comico,mágico y musical" se le paso la mano a *Alejandro Suarez*" Vulgarcito" y le dio tremendo empujon a Gualberto Castro y regreso para resetear a la pájara Peggy, apenas y se aguantaron la risa especialmente Chabelo.
@AyudaCinepolis Cinépolis de qué sirve tener tarjeta de fanático, si te formas en la fila y no te atienden con prioridad ?? Te hablo del complejo de la Noria en Puebla
Un doctor japonés profesional aconseja:
Y dice: si tienes dolores molestos en la parte baja de la columna vertebral, haz estos ejercicios y verás cómo desaparecen en segundos 🔥🔥👍
⚠️ #ATiempo Se reporta un socavón sobre la 22 Norte, a la altura del Seven Eleven con acceso al Periférico Ecológico, en San Andrés Cholula. @SnAndresOficial
@carlosmartinh@JCarlos_Valerio
Nuevo socavón en San Andrés Cholula, está en la 22 norte entre Calle Atzala (para variar) y 14 oriente frente 7 eleven a un costado del periférico. Anoche hasta bomberos estaba ahí, hoy sólo amanece con vallas que se están cayendo por el viento
@Hechizero_38@SSC_Pue Muchas gracias, así lo hicimos, pero nunca llegó nadie después de llamar tres veces, el dueño del vehículo después de cuatro horas de obstruir mi cochera se fue tan campante
Les voy a contar algo que no mucha gente sabe…
El día que Pedro Armendáriz le puso una pistola en la cara a Cantinflas y le dijo: “O me regresas mi dinero ahorita mismo… o hasta aquí llegaste.”
Sí. ESE Cantinflas. El ídolo. El querido de todos. El que nadie se imaginaba en una escena así.
Agárrense, abro 🧵
@SGyDU_Puebla Comienzan a construir pequeños locales comerciales sobre la 11 sur abajo del puente del Periférico...¿Nos ayudan por favor? 👀
@pepechedrauimx
El Ángel de la Independencia, el monumento más querido de la Ciudad de México, el que abrazan cuando gana la selección y el que vandalizan cuando hay marchas, tardó casi setenta años en construirse no porque fuera difícil sino porque nadie se ponía de acuerdo ni había dinero ni estabilidad política. El primer intento fue en 1843, cuando Santa Anna convocó un concurso internacional para hacer un monumento a la Independencia. El jurado eligió el proyecto del arquitecto francés Enrique Griffon. Santa Anna lo descartó porque no le gustó y nombró ganador al que había quedado en segundo lugar. Se construyó la cimentación y parte de la columna. Luego llegó la Intervención Francesa, luego la República Restaurada, luego varios presidentes más, y el monumento se quedó a medias y abandonado durante décadas. En 1886, Porfirio Díaz convocó otro concurso internacional. Ganó una firma estadounidense de Washington. Díaz pospuso las obras. Los americanos esperaron, vendieron el proyecto al gobierno y se fueron. En 1900, Díaz nombró al arquitecto Antonio Rivas Mercado director del proyecto, quien contrató al escultor franco-italiano Enrique Alciati para las figuras y al ingeniero Roberto Gayol para la obra civil. El 2 de enero de 1902 se colocó la primera piedra con toda la pompa del Porfiriato: un cofre dorado adentro con el Acta de Independencia, treinta monedas de cuño corriente de 1901, ejemplares de los principales periódicos del día, y una lira peruana que depositó el ministro del Perú porque estaba en el evento y no quería quedar mal. El famoso fotógrafo Guillermo Kahlo, el papá de Frida, fue el encargado de documentar toda la construcción. Para 1906 era evidente que los cimientos de un lado se estaban hundiendo. Se demolió todo lo construido. Se empezó desde cero en 1908 con un nuevo sistema de pilotes de concreto, la primera vez que se usaba esa técnica en la ciudad. En 1910, ya prácticamente terminado, los ingenieros se dieron cuenta de que habían olvidado poner coladeras en la terraza superior. También faltaba el pararrayos que estaba en el proyecto original. Ya no había tiempo. El 16 de septiembre de 1910, ante 10,000 soldados, marinos y delegaciones extranjeras, con 21 cañonazos y el Himno Nacional cantado por cientos de niños, Porfirio Díaz inauguró la Columna de la Independencia. El costo total fue de 2 millones 150 mil pesos, una fortuna. Sesenta y siete días después estalló la Revolución Mexicana y Díaz estaba huyendo a París. El Ángel que hoy es símbolo de México y del que nos apropiamos cada vez que algo nos emociona lo construyó el hombre al que los libros de texto enseñaron a odiar. Ese es el dato incómodo que la historia oficial prefiere no poner en el centro.