Cafetería en Singapur, inventó el "Sweet Little Rain"
Este café o té, se sirve con una nube de algodón de azúcar.☁️☕
El vapor del café se eleva para disolver el algodón, y la nube comienza a "llover" sobre la taza de café".
Mensaje Final
Que en estas navidades, Cristo El Señor, sea el centro de nuestras vidas y la razón por la que celebramos.
¡Que pasen una hermosa Navidad, muy próspera y un bendecido año nuevo, lleno de alegrías!
Álvaro Limpio
Querida, querido, ¿te han hecho creer que eres difícil de amar?. Yo creo que es más probable que en realidad seas un desafío, ya que algunas personas se sienten inseguras frente a lo que es inusual, apasionado, delicado, excepcional, y sobre todo si es libre y genuino. Si es así, entonces: No, realmente, no eres una persona difícil de amar.
La falta de consideración y respeto hacia los demás cierra puertas y hace que oportunidades importantes se pierdan. “Paguen a todos lo que deban: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.” Rom. 13:7 ✍🏻
CONSEJO DE VIERNES
Hace muchos años, le pedí al Señor los oídos de las generaciones y El, me dijo que llegaría a millones, en todas las naciones. Y así fue, superando todo lo que alguna vez pude haber imaginado. No puedo cuantificar el alcance de los mensajes en todo el globo. Pero siempre supe que ese privilegio, venía acompañado de una condición y una responsabilidad, que no estaba sujeta a debate alguno:
Solo debería hablar de Dios, predicar su mensaje y nunca, nunca, nunca usaría un stage (escenario, plataforma, programa de televisión, radio, libro o streaming) para hablar mal de nadie. Nunca tocaría la unción de nadie (ni aún bajo la mediocre “excusa” de: “Hablo mal de fulanito, porque no es un verdadero ungido”).
Y así fue, y seguirá siendo hasta el último día que esté ante una multitud; me fue entregado un don, solo para hablar de El. ¡Y vaya que resulta! ¡Llevo 35 años de favor ininterrumpido de Dios!
Para los amigos que me piden algún consejo para crecer sin límite, les digo: “Enfócate en tu propio llamado, no te distraigas mirando a nadie, y cada vez que te paras ante un gentío, solo habla de Dios”.
He aprendido las razones por la que muchos no crecen, se frustran, viven enfermos, resentidos, o pasan años estancados; y es por tener las motivaciones equivocadas. Si están en el ministerio para “demostrar” que pueden, para “denunciar” a otros, para “mostrar que son mas santos que el resto”, o para “señalar” al prójimo; están condenados al inevitable fracaso.
¡Pobres de aquellos que no les alcanza la Biblia para predicar y necesitan usar las preciosas horas de predicación, hablando de otros! Es muy triste y despierta mucha lástima.
Recuerda este axioma: “No necesitas apagar la luz ajena, para poder brillar”.
Como me dijo cierta vez, el querido Carlos Annacondia: “¿Para qué Dios te llamó?, dedícate a eso, y olvídate de lo que hace o dice el resto”.