En este hilo iré dejando los libros que vaya leyendo, hablaré un poco de ellos y daré mi opinión personal.
Política, historia, Religión, literatura y filosofía principalmente.
Abro hilo para este 2026 🧵
En la España del 78 se permite que el Papa sea rodeado por banderas separatistas catalanas y se prohíbe que se haga lo mismo con banderas del Valle de los Caídos.
El régimen del 78 es anticatólico y antiespañol. Y hoy lo hemos vuelto a ver.
El catalán es una lengua española, nuestra, propia.
Despreciar el catalán es despreciar la hermosa diversidad de los pueblos que forman España.
Porque no entendemos España sin Cataluña, ni Cataluña sin España.
El católico bien formado no mira la realidad con las mismas categorías que el mundo moderno, lo cual puede resultar verdaderamente frustrante.
Para el católico, la existencia tiene un orden: Dios, la creación, la ley natural, el pecado, la gracia, la virtud, el juicio, la salvación y la vida eterna. Todo se entiende desde una visión jerárquica de la realidad, donde el hombre ocupa un lugar altísimo por su dignidad, pero jamás absoluto.
Por eso muchas discusiones con ateos, liberales y modernistas acaban siendo estériles. Ellos suelen razonar desde categorías cerradas: autonomía individual, progreso, derechos entendidos como voluntad, neutralidad moral, sentimentalismo político, materialismo práctico y rechazo de toda verdad trascendente.
Creen pensar libremente, pero muchas veces solo repiten los dogmas del mundo contemporáneo. Dogmas liberales, relativistas y materialistas que presentan como sentido común, aunque sean fruto de una época concreta, de una educación concreta y de una ideología concreta.
León XIII, advierte que el principio del racionalismo liberal consiste en que la razón humana, “declarándose a sí misma independiente, se convierte en sumo principio, fuente exclusiva y juez único de la verdad” (cf. Libertas praestantissimum, 12).
El católico formado sabe que la realidad no empieza en el individuo ni termina en el Estado, el mercado, la técnica o la opinión pública. Sabe que la libertad sin verdad se corrompe, que la razón sin Dios se oscurece y que una sociedad sin orden moral acaba fabricando sus propios ídolos.
Ahí está la diferencia de fondo. El mundo moderno analiza la superficie de las cosas; la fe católica permite ver las causas, los fines y el combate espiritual que atraviesa la historia.
Quien vive dentro de los dogmas modernos difícilmente entiende esto. Está demasiado ocupado llamando “libertad” a su propia obediencia al espíritu de la época, viviendo en una profunda ignorancia que jamás le permitirá comprender cuestiones que, para el católico, son básicas.
Y con resistencia no me refiero a la defensa numantina y noble de algunas buenas pero pequeñas organizaciones, o de gente como José Andrés Calderón, me refiero a una resistencia masiva del católico medio.
Nuestros antepasados nos cruzarían la cara y nos aferían la cobardía.
Lo que hay que llenar es la explanada del Valle de los Caídos y no el Santiago Bernabéu.
Cuándo se ofrece una religión del espectáculo, el bailecito y el disfrute se tiene esto, una profanación de una Basílica Pontificia que alberga mártires en su interior sin resistencia.
Si con estos mimbres nos ganan el relato con Trump o inmigración es que somos pésimos en esto. Nos ha dado oro puro. Espero que no sea como echar perlas a los cerdos.
Cuánta verdad y cuánto amor en las palabras del papa en el Congreso. Qué elocuente. Magnífico cómo ha abordado la inmigración, haciendo hincapié en el derecho a no emigrar, el deber de integrarse y la oposición a la lógica cruel que los usa como mercancía y mano de obra.
El discurso del Papa en el Congreso es histórico y va a cambiar la historia. Ha hablado y abierto temas que en el Congreso español estaban cerrados a cal y canto. Nadie los defendía, nadie se atreve a tocarlos.
Ahora, quien quiera estar con el Papa (y, por tanto, con los católicos) debe defender lo que el Papa ha dicho de manera clara y cristalina. Tanto sobre la vida como sobre el derecho natural y la dignidad del ser humano que va más allá del derecho positivo, la libertad (que es adherirse a la verdad), etc...
Creo que no somos conscientes de lo que ha supuesto.
La estrategia de los rojos es apropiarse de la figura del Papa, manipular y tergiversar su mensaje para legitimar sus ideas anticristianas. Y esto les funciono con el Papa Francisco, no lo lograrán con el Papa León XIV.
No dejamos que lo vuelvan a hacer. Depende de nosotros.
Has aplaudido un discurso contra el aborto, la eutanasia y en defensa de la familia natural. También de la defensa histórica de España, de Isabel y Fernando.
Ha señalado a las mafias de inmigrantes y ha pedido buscar soluciones allí para acabar con el flujo migratorio.
‼️ El papa León XIV habla en el Congreso de la defensa de la vida humana
🗣️ "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?"
🎙️ El papa León XIV, sobre el aborto y la eutanasia:
"Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural, en cada circunstancia de su existencia"
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Es que no puedo de verdad, no lo soporto. Es tan ajeno a la tradición católica española, que me causa mareos. A ver cuando volverá la solemnidad, la sobriedad y el orden, y dejamos la influencia protestante