Las mujeres ricas nunca le han pedido permiso a un cura o un pastor para abortar, siempre han abortado cuando así lo han decidido por las razones que sean y en clínicas seguras. Solo es un problema para ellas, y su doblemoral, cuando las mujeres empobrecidas ejercen como derecho lo que era su privilegio. #ElAbortoEsUnDerecho
#NiUnPasoAtrás
Mientras millones de mujeres siguen enfrentando barreras para acceder a la salud, a una vida libre de violencias y a la autonomía sobre sus cuerpos, una bancada integrada, en su inmensa mayoría, por hombres insiste en legislar sobre decisiones que nunca tendrán que afrontar en carne propia.
Hoy radican un proyecto para prohibir nuevamente el aborto en Colombia. Lo presentan como una defensa de la vida, pero ya sabemos que prohibir o penalizar el aborto no hace que deje de existir. Lo único que hace es empujar a las mujeres, sobre todo a las más pobres, a la clandestinidad, poner en riesgo su salud y profundizar las desigualdades.
Eso fue justamente lo que reconoció la Corte Constitucional en la Sentencia C-055 de 2022, al garantizar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo durante las primeras etapas de la gestación y establecer que castigar a las mujeres por decidir era una medida desproporcionada que vulneraba sus derechos.
Y mientras hablan de "defender la vida", guardan silencio frente a las mujeres asesinadas por la violencia machista, las niñas obligadas a continuar embarazos producto de violencia sexual y las madres que siguen muriendo por falta de acceso a la salud.
Desde el Congreso seguiré defendiendo el derecho de las mujeres a decidir, no vamos a permitir que el fanatismo y el conservadurismo conviertan nuevamente nuestros cuerpos en un campo de batalla. Las mujeres no retrocedemos. Y nuestros derechos tampoco.
Los derechos de las mujeres no nos los regalaron. Los conquistamos.
Los machistas y las mujeres sedientas de validación masculina nos catalogan de "misandricas" a las mujeres que exigimos el respeto de nuestros derechos más básicos. Para esa gentuza la misandría es cuando exigimos respeto y una vida digna y libre de violencia para las mujeres.
¿Por qué siempre tienen que meterse con los derechos de las mujeres?
No son provida, son pronacimiento. Si el bebé que nace es LGBTIQ+, Pobre, Comunista, lo matan, lo discriminan.
Asquerosos.
El aborto es un derecho en Colombia, al que podemos acceder libremente antes de las 24 semanas y luego acogiéndonos a alguna de las tres causales reconocidas desde 2006.
No dejemos que la desinformación ponga en riesgo a quienes necesiten este SERVICIO DE SALUD.
El cristianismo evangélico es el mayor cáncer en Colombia y en el escenario global.
Represión, miedo, ignorancia, literalidad, persecución, nula mirada compasiva, nula cristiandad - instigar, categorizar, aniquilar. Es la fuerza más peligrosa de nuestro tiempo.
Que vergüenza esa cantidad de arrastrados y arrodillados hijueputas defendiendo la precarización del trabajo porque un "emprendedor" les da la "OPORTUNIDAD" de quitarse el hambre por aprender en su "empresa" de tres pesos.
JAJAJAJAJAJAJA Bobitos.
Nos quieren obligar a parir y reducirnos a nuestra capacidad reproductiva. No es momento de "renunciar" a ningún derecho, al contrario, es momento de ser aún más radicales y visibles.
Todo el hijueputa tiempo esos provida jodiendo la vida con cualquier vaina para reducir a la mujer a una incubadora. Me tienen mamada. Nunca algo útil para la infancia de este país, siempre puras propuestas maricas sobre cuerpos ajenos.
Qué malvados son los fanáticos religiosos que se encarnizan con los derechos de las mujeres, queriendo obligarlas a parir a toda costa, en un país lleno de madres solteras y padres irresponsables.