Me parece importante aclarar que todo el mundo nos equivocamos, hacemos daño y necesitamos trabajar en acabar con patrones que no sirven. Y lo que rompe cualquier relación no es esto, sino evitar asumir los fallos, nunca pedir perdón y poner la responsabilidad de la propia conducta fuera de ti. El problema es carecer por completo de autocrítica y a consecuencia destruir a quien te deja entrar en su vida. Para vincularte necesitas tener la valentía de reconocerte como imperfecto y asumir el esfuerzo del cambio. Y no hay otra
Me gusta no perder de vista que hace un año únicamente quería conseguir una cosa y la he conseguido. El camino puede ser complicado pero lo importante está logrado. Ser justo es no dificultar el proceso de las experiencias vitales y saber volver atrás, recordarse y decir gracias.
Dejar de entender tanto a los demás y empezar a tomar decisiones sobre qué quieres soportar tú y qué no, es el mejor giro de todos. Que toda conducta se explica y no por ello cualquiera se aguanta
uno de los mayores indicadores de que alguien te respeta es la validación. La verdadera confianza es un vínculo que se fragua en la afirmación del otro. Es un “tener en cuenta” otra presencia y enarbolarla en los pequeños gestos.